Una tercera aventura de Aderlin en Asia
El toletero llega a Corea del Sur a los 34 años tras triturar el pitcheo en México y Lidom

El béisbol suele dar más de una oportunidad a los persistentes y Aderlin Rodríguez encarna esta filosofía. El inicialista dominicano, nacido en 1991, está de vuelta al béisbol asiático, por tercera vez, tras firmar contrato con los KIA Tigers de la liga surcoreana (KBO) para cubrir la vacante del venezolano Harold Castro.
Este nuevo capítulo en la carrera de Rodríguez es la consecuencia directa de un resurgimiento ofensivo que explotó en la Lidom en 2024 cuando llegó en cambio del Escogido a las Águilas y ganó el MVP ese curso hasta alcanzar niveles estratosféricos en México entre 2023 y 2025.
Con un imponente físico de 6´3 pies de estatura y 210 libras, el nativo de Santo Domingo fue prospecto en los Mets hace 27 años (2009), pero nunca se montó en el tren de la MLB. Lo intentó hasta 2022 tras pasar por cinco organizaciones.
- La llave que abrió las puertas de Corea del Sur fue su desempeño reciente en México.
El año pasado, Aderlin dejó cifras de videojuego: en 134 partidos, disparó 42 cuadrangulares y remolcó 125 carreras, promediando un robusto .323 de bateo con un OPS de .966. Estos números borraron cualquier duda sobre su capacidad de cargar con una alineación y lo colocaron de nuevo en el radar de las potencias asiáticas.
Aderlin ya conoce la disciplina del béisbol oriental tras su paso sin luces por la NPB de Japón, donde disputó 83 juegos en dos temporadas (2020 y 2022). Sin embargo, su madurez actual sugiere que esta estancia en la KBO podría ser muy distinta.
Una prueba
El KIA lo ha contratado por un periodo de seis semanas con un salario de 50,000 dólares, una apuesta estratégica para inyectar fuerza inmediata a su róster. Si batea en la península puede atar un contrato para 2027 que lo saque del radar de la Lidom.
Rodríguez llega a Corea respaldado por un historial consistente en Triple-A, donde en tres temporadas acumuló 60 jonrones y un promedio de .296. Su capacidad para generar extrabases de forma sistemática es precisamente lo que los Tigers buscan en este tramo de la campaña.
Para el dominicano, este viaje representa más que un contrato; es la validación de una carrera que ha sabido reinventarse lejos de los focos de las Grandes Ligas.
El de Asia suele ser esa segunda opción de un pelotero pasado de los 27 años para ganar un dinero importante. México es la tercera. Jugadores de ese perfil, como Eloy Jiménez y Bryan de la Cruz, son candidatos a terminar en el Lejano Oriente.


Nathanael Pérez Neró