De puño y letra
El adiós de Lionel Messi a la selección argentina marca el fin de una era en el fútbol

No encontraba tema para hoy. La temporada está en pañales y cualquier cosa que pudiera abordar sentía que podría ser presa del momento. Como casi todo ahora, de una durabilidad efímera y cambiante.
Hasta que ayer, minutos antes de intentar sentarme a escribir, el hecho irrumpió y la noticia se apoderó del universo fútbol. En un post de su cuenta en Instagram, Lionel Messi anunció su retiro de la selección argentina.
Una de las historias más bonitas escritas en el deporte se concluye de una manera simple y sencilla, a través de un mensaje a puño y letra con hojas arrancadas de una libreta. Hasta para esas cosas ha sido grande; sin estridencias ni parafernalias, pero lleno de un sentimiento capaz de atravesar corazones en todas partes del mundo.
Para un futbolista vestir la camiseta de la selección de su país es la cosa más grande que hay. Por eso, cuando él era solo una promesa y ya se destacaba en la cantera del Barça el llamado de Ezeiza fue algo que esperó con ansias. En ese transcurso incluso llegó a rechazar el ofrecimiento de España porque su sueño era, y fue siempre, vestirse de celeste y blanco.
Lo que vino después lo conocemos todos. Veinte años de un compromiso inalterable a un amor que solo por las cosas del tiempo y la vida —nada dura para siempre— tienen que acabar.
Vivió momentos difíciles, no todo fue color rosa. Recibió golpes y críticas desproporcionadas de gente que hizo carrera con sus derrotas. Todo coincidió con el establecimiento de las redes sociales, donde los me gusta y las visualizaciones del contenido de odio siguen rentabilizando bien.
Se va en lo más alto, después de haber jugado un mundial donde individualmente hizo, a sus treinta y nueve años, lo que siempre supo hacer: romperla.
Seis mundiales, tres finales, dos Copa América, dos campeonatos del mundo sub-20, un oro olímpico y goleador histórico de la selección de un país muy especial por el que se dejó todo y a su gente, a pesar de todo, hacerles inmensamente feliz.
Es tiempo de duelo, para él, que viene de perder a su padre; para mí, que hace nada perdí a los míos y ahora para todos ustedes, amantes de este deporte, a quienes a partir de este momento nos toca ir asimilando la nueva realidad de vivir el fútbol sin el Messi de la selección.

Francisco Lapouble