El decreto en el papel y la lápida en la tierra: La urgencia de sanear el negocio del béisbol
Un fraude de película expone las costuras de una industria millonaria donde la impunidad legal sigue siendo el mayor incentivo del delito

Menos de 48 horas después de que el Poder Ejecutivo hiciera el más reciente gesto (en el papel) para ordenar una industria multimillonaria como la del béisbol, pero que opera en la informalidad, donde abundan los abusos, trampas y escándalos, ESPN le puso al Gobierno una recta a 10 millas por hora para que le haga swing con un bate de aluminio.
El esquema de fraude que acaban de desmontar investigadores de la MLB dejó boquiabierto hasta a los que llevan mucho tiempo peinando canas.
Con el fin de engañar a un club, una estructura no solo alteró un acta de nacimiento de un niño en la que le quitó dos años, archivos médicos y escolares. Hasta creó un acta de defunción y cavó una tumba con lápida incluida en La Romana para asegurar que el joven que podían investigar murió a causa de una enfermedad respiratoria a los dos años.
Fue un anzuelo que casi muerden los Cleveland Guardians, que entregarían 2.8 millones de dólares en 2029 a un jugador cuyas habilidades no eran tan impresionantes cuando se le comparaba con su clase real. Todo aprobado por la familia, cómplice en una decisión que roza el abuso infantil y condena a un adolescente a vivir con ese asterisco.
Nada que lo enfrente
De momento, pierde todo el dinero invertido la estructura fraudulenta, y le cae otra cisterna de lixiviado a ese lunar que no termina de quitarse la marca beisbolera dominicana, una que tiene que digerir en el mismo plato casi un millar de bigleaguers ganadores de todos los reconocimientos, con atajos ilegales como uso de dopaje y alteración de edad.
Según ESPN, a finales de 2023, John Pereyra vio al prospecto en una prueba después de que este ya hubiera cambiado su identidad. Quedó impresionado con sus habilidades, pero notó que tenía bajo peso y necesitaba mejorar. Le preguntó su edad y le dijeron que tenía 11 años. Al preguntar con quién entrenaba, Pereyra fue remitido a Francisco Nieves. Finalmente, Pereyra acordó comprarle los derechos de Severino a Nieves por 20,000 dólares.
Pereyra lleva casi 30 años en el negocio y actualmente dirige una academia llamada Futuro Big Leaguers en Santiago, donde entrena hasta 12 jóvenes a la vez. Afirma que más de 70 jugadores han firmado con equipos de las Grandes Ligas bajo su tutela.
Pero todo queda ahí. No habrá consecuencias legales, nada garantiza que no haya más personas intentando engañar a los equipos, puesto que el único riesgo es económico, como al jugar la lotería.
- Esta gente estuvo a punto de estafar a una empresa estadounidense, que dispondría más de un tercio de su presupuesto anual de reclutamiento (el corazón del negocio) en un producto alterado.
¿Tendrá que llegar una llamada o e-mail de la Casa Blanca o una visita de la embajadora al Palacio Nacional exigiendo al Gobierno una intervención seria en una industria que ya alcanza los 100 millones de dólares solo en inversión anual en nuevos talentos, que tiene 30 modernas academias en el país, que emplea a miles de dominicanos desde scotus hasta analistas de datos sin dejar pasivo ambiental.
El decreto 601-26 puede quedar en la intrascendencia si no se lleva a la práctica la voluntad política que parece haber. Muchos que hemos vistos gestos similares antes estamos como Santo Tomás.




Nathanael Pérez Neró