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Ensalada de rarezas de béisbol

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Ensalada de rarezas de béisbol
Hoyt Wilhelm

“En 12 centésimas de segundos, el cerebro masculino decide si una mujer le resulta interesante sexualmente...”. Anónimo

En los diamantes del béisbol suceden infinidad de hechos, que si bien no se registran como récords, por su extravagancia merecen ser citados como parte de la historia de este pasatiempo.

Y qué mejor día que un sábado para recoger como en la Ciudad Desnuda algunas de esas historias.

Hoyt Wilhelm, Gigantes de New York, 28 años de edad, en su primer turno al bate como lanzador el 23 de abril de 1952, le conectó un jonrón a Dick Hoover, de los Bravos de Boston, en el Polo Grounds.

En su carrera, que duró 21 años, en 493 apariciones en el plato, nunca volvió a disparar otro cuadrangular.

En el idioma de la pelota, Wilhelm perdió sin retorno la “ruta jonronero”.

Cuando Jimmy Piersal, Mets de New York, bateó su jonrón número 100, el 23 de junio de 1963 a Dallas Green, Filadelfia, corrió las bases en el orden correcto, pero mirando hacia atrás para celebrar.

Un “perreo” raro.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército estadounidense diseñó una granada de demolición del tamaño y el peso de una pelota de béisbol, para que los soldados que habían jugado en el College no la sintieran extraña.

El intermedista Bobby Richardson ganó el premio de MVP de la Serie Mundial en 1960, fruto de un promedio de .367 con 12 carreras impulsadas vistiendo la franela del equipo perdedor, los Yanquis.

John Dillinger fue un asaltante de bancos de Estados Unidos, considerado como uno de los tantos íconos negativos de la cultura popular en ese país, en su juventud y antes de bautizarse en el mundo de la mafia, fue segunda base profesional, aunque nunca llegó a las Grandes Ligas.

Joe Sewell, antesalista de los Indios de Cleveland, sólo se ponchó tres veces durante toda la temporada de 1930 en 353 turnos oficiales, dos de ellos en el mismo juego el 26 de mayo frente a White Sox.

Sewell entre las temporadas de 1920 y 1933 solo se ponchó 114 veces en 7,132 veces al bate, para el inigualable promedio de un ponche cada 62,56 visitas al plato.

Un día como hoy: En 1958, Osvaldo Virgil se convirtió en el primer jugador de color en vestir el uniforme de los Tigres de Detroit.

En 1998, José Lima, Houston, lanzó blanqueada de 5 hits a Kansas City. La primera de su carrera.

En 1998, Bobby Cox se convierte en el mánager 18 en las Mayores en lograr mil triunfos.

En el 2002, Julio Franco, en la victoria de Atlanta 3-2, sobre los Mets remolcó su carrera número 1,000.

Twitter: @bienvenidorv