Es hora de ampliar la repetición instantánea
Todo juego de GL que se televise es monitoreado y supervisado en Nueva York por técnicos

NEW YORK. Se supone que en esta etapa del año sólo quedan los mejores peloteros. O al menos, los equipos que mejor jugaron en la temporada regular.
Entonces, dada la calidad del juego en esta fase, se impone que el arbitraje sea también mejor.
Los árbitros son un mal necesario en cualquier deporte, encargados de impartir justicia y mantener el orden dentro del terreno de juego.
Pero cuando cometen imperdonables pifias, una tras otra constantemente, lejos de mantener el orden, contribuyen a provocar malestar entre managers, jugadores y fanáticos.
La tecnología pone cada vez más de manifiesto las flaquezas de los jueces, quienes permanentemente equivocan sus conteos de bolas y strikes detrás del plato.
No es que no puedan equivocarse, pues a fin de cuentas son seres humanos y cometen errores como igualmente lo hacen los jugadores.
El problema es la frecuencia con que lo hacen, incluso, en jugadas tan elementales como el supuesto foul sobre un batazo de Joe Mauer en la serie divisional entre los Mellizos de Minnesota y los Yanquis de Nueva York.
La pelota cayó en franco territorio bueno, con el umpire a poca distancia, a pesar de lo cual no fue capaz de apreciar la jugada correctamente.
Una sugerencia: a esta altura de la competencia, las Grandes Ligas deberían ampliar el uso del video para otras jugadas cerradas, más allá de los jonrones dudosos.
¿Qué hubiera pasado si el árbitro hubiera decretado como era debido? Eso queda en el campo de la especulación, pero quizás la historia hubiera sido bien distinta. El 28 de agosto de 2008 se puso en práctica la repetición instantánea y se utilizó por primera vez el tres de septiembre de 2008 en un juego en el Tropicana Field entre los Yanquis y Tampa. Alex Rodríguez, de los Yanquis, bateó aparentemente un jonrón, pero la bola golpeó una pasarela ubicada detrás del poste de foul. Se determinó que era un jonrón, pero el mánager de Tampa, Joe Maddon, lo cuestionó.
Entonces, dada la calidad del juego en esta fase, se impone que el arbitraje sea también mejor.
Los árbitros son un mal necesario en cualquier deporte, encargados de impartir justicia y mantener el orden dentro del terreno de juego.
Pero cuando cometen imperdonables pifias, una tras otra constantemente, lejos de mantener el orden, contribuyen a provocar malestar entre managers, jugadores y fanáticos.
La tecnología pone cada vez más de manifiesto las flaquezas de los jueces, quienes permanentemente equivocan sus conteos de bolas y strikes detrás del plato.
No es que no puedan equivocarse, pues a fin de cuentas son seres humanos y cometen errores como igualmente lo hacen los jugadores.
El problema es la frecuencia con que lo hacen, incluso, en jugadas tan elementales como el supuesto foul sobre un batazo de Joe Mauer en la serie divisional entre los Mellizos de Minnesota y los Yanquis de Nueva York.
La pelota cayó en franco territorio bueno, con el umpire a poca distancia, a pesar de lo cual no fue capaz de apreciar la jugada correctamente.
Una sugerencia: a esta altura de la competencia, las Grandes Ligas deberían ampliar el uso del video para otras jugadas cerradas, más allá de los jonrones dudosos.
¿Qué hubiera pasado si el árbitro hubiera decretado como era debido? Eso queda en el campo de la especulación, pero quizás la historia hubiera sido bien distinta. El 28 de agosto de 2008 se puso en práctica la repetición instantánea y se utilizó por primera vez el tres de septiembre de 2008 en un juego en el Tropicana Field entre los Yanquis y Tampa. Alex Rodríguez, de los Yanquis, bateó aparentemente un jonrón, pero la bola golpeó una pasarela ubicada detrás del poste de foul. Se determinó que era un jonrón, pero el mánager de Tampa, Joe Maddon, lo cuestionó.
Diario Libre
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