La raza negra ha eliminado la discriminación en los deportes
Forman parte de los deportes que antes eran considerados clasistas y elitistas
NUEVA YORK. La proclamación de Barack Obama como presidente electo de los Estados Unidos es un ejemplo de la modernidad existente.
La barrera del color ha sido rota una vez más en el país más poderoso del mundo y por ello Obama ha recibido elogios por montones, en especial de los atletas afroamericanos.
El deporte, sobre todo en Estados Unidos, batalló por años para acabar con la discriminación, y ahora puede decirse que la ha erradicado por completo.
Claro, habrá sus casos aislados, pero estos nada tienen qué ver, por ejemplo, con la división de ligas (para negros y blancos) que se registró en los Estados Unidos en las primeras décadas del siglo pasado.
"El deporte ya es inconcebible sin atletas negros, y más aún en Estados Unidos. Todas sus ligas son dominadas por ellos y durante años han demostrado que son los reyes del atletismo", destacó la periodista Aline Arnot en su artículo publicado en el sitio de internet www.mediotiempo.com, en noviembre pasado.
"Gracias a los deportistas, la raza ha dejado de ser tema. Y ellos han logrado, al igual que Barack Obama, que la gente los deje de ver como 'blancos o negros'", detalló la autora, quien dejó claro la influencia del deporte en la sociedad. "A través del tiempo, el deporte ha tenido una fuerza y poder tales que han podido cambiar a la sociedad. En otros ámbitos, el más rico o el que más tiene es el más poderoso, pero en el deporte no se permiten las trampas. Un buen atleta lo es venga de donde venga y sea del color que sea", expuso.
Por ello, ya no resulta atípico ver a gente de color en disciplinas que tiempo atrás eran tachadas de "clasistas" y "elitistas" por no decir racistas.
Tiger y Hamilton
Dos de los deportistas del momento son de raza negra, lo que ya no es extraño. Lo que sí resultó atípico en su momento es que practican deportes con nulos antecedentes para las personas de color.
No obstante, eso no significó una limitante; al contrario, pues su calidad como deportistas ha sido magnificada dada su condición de pioneros, como en su momento les tocó a muchos atletas como ellos.
Tiger Woods acabó definitivamente con una de las pocas barreras de color que quedaban al final del siglo XX.
Desde 1999, el golf, un deporte exclusivo del hombre blanco y rico, tiene en un afroamericano a su mejor elemento.
Tiger sorprendió al mundo dos años antes, cuando ganó el prestigioso "Masters" de Augusta con sólo 21 años, lo que lo convirtió en el golfista de menor edad en conquistar un "major" con la mayor diferencia de golpes y el marcador más bajo.
El estadounidense se impuso en tres de los cuatro "majors" del año en 2000, algo que nadie había hecho desde 1953.
Su presencia ha revolucionado el golf, pues ya hay un mayor interés hacia este deporte, a tal grado que los premios económicos se han incrementado.
Woods es el deportista que más ganancias obtiene al año por jugar y por patrocinios. Su imagen genera millones de dólares y cuenta con un videojuego con su nombre desde hace 10 años.
El piloto inglés Lewis Hamilton no se ha quedado atrás y ha hecho historia en el automovilismo en sólo dos temporadas.
En 2007 se convirtió en el primer corredor de color en la Fórmula Uno, distinción que superó este 2008 al ser el primer campeón de raza negra en la máxima categoría motor.
Además, es el piloto más joven en alzarse con el título con 23 años, ocho meses y cinco días.
Con sólo 35 grandes premios en su currículum, presume 22 podios, 13 "pole positions" y nueve victorias. EFE
Diario Libre

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