Luke Aikins: el hombre que saltó desde 7,600 metros sin paracaídas y cayó en una red
El estadounidense mantiene el récord Guinness por el salto en caída libre más alto realizado sin paracaídas

Luke Aikins se lanzó desde un avión a unos 7,600 metros de altura sin llevar paracaídas ni traje aéreo. Dos minutos después, tras alcanzar una velocidad cercana a los 193 kilómetros por hora, cayó exactamente sobre una red de apenas 30 por 30 metros instalada en tierra.
La hazaña ocurrió el 30 de julio de 2016 en Simi Valley, California, pero más de diez años después continúa reconocida por Guinness World Records como el salto en caída libre de mayor altura realizado sin paracaídas.
Aikins saltó desde 25,000 pies —unos 7,620 metros—, una altura en la que la menor presión atmosférica hace necesario el uso de oxígeno suplementario. Durante la primera parte del descenso utilizó una máscara conectada a un tanque de oxígeno, que posteriormente entregó a uno de los tres paracaidistas que lo acompañaban. Ellos terminaron abriendo sus propios paracaídas a unos 5,000 pies de altura.
Aikins siguió cayendo solo.
No tenía un paracaídas de emergencia ni un wingsuit que le permitiera planear. Su principal herramienta era un dispositivo GPS que le ayudaba a determinar si su trayectoria coincidía con la posición de la red instalada debajo. Después debía corregir el rumbo utilizando exclusivamente los movimientos de su cuerpo y la resistencia del aire.
El objetivo tenía aproximadamente 30 metros de largo por 30 de ancho. Aunque sus dimensiones podrían parecer considerables desde tierra, desde los 7.6 kilómetros de altura la estructura era prácticamente un pequeño punto en el terreno.
Un paracaidista salva su vida justo antes de caer al suelo
Durante la caída, Aikins llegó a unos 193 kilómetros por hora. Cuando estaba a segundos de alcanzar la red, realizó una maniobra decisiva: giró el cuerpo para quedar de espalda justo antes del impacto. La estructura, fabricada específicamente para la prueba y sostenida por grúas, absorbió progresivamente la energía de la caída.
Aikins cayó prácticamente en el centro.
Segundos después se levantó por sus propios medios y salió de la red antes de abrazar a su esposa y a su hijo, que presenciaron el salto. La operación fue transmitida en vivo por la cadena Fox bajo el nombre de "Heaven Sent".
Un año y medio de preparación
La maniobra no fue una improvisación. Aikins dedicó alrededor de un año y medio a prepararla y realizó pruebas utilizando paracaídas antes de intentar el salto definitivo sin él. Para entonces era uno de los paracaidistas más experimentados de Estados Unidos y acumulaba alrededor de 18,000 saltos.
Además de paracaidista, Aikins es piloto de avión y helicóptero y ha trabajado en proyectos vinculados con el desarrollo de técnicas y equipos de vuelo. También participó como asesor de paracaidismo en la misión Red Bull Stratos, en la que Felix Baumgartner saltó desde la estratosfera en 2012.
El desafío de 2016 tenía una diferencia fundamental: Aikins pretendía llegar hasta el suelo sin abrir ningún sistema que redujera su velocidad.
Otros seres humanos han sobrevivido a caídas desde grandes alturas sin que funcionara su paracaídas y otros paracaidistas han realizado maniobras en las que reciben un paracaídas durante la caída.
El récord de Aikins corresponde específicamente a un salto planificado desde un avión en el que salió sin paracaídas ni wingsuit y completó todo el descenso hasta una red.
