Ozzie Smith, fue un mago

"Las mujeres que huelen a burdel me traen recuerdos de infancia". Groucho Mark
Las comparaciones son el Padre Nuestro del béisbol, pero no me gusta recurrir al término "mejor" para determinar el valor de un jugador. En una ocasión le preguntaron a Roger Craig, mánager de San Francisco sobre José Uribe en comparación con Ozzie Smith y ese zorro respondió: "El de nosotros (Uribe) ejecuta el trabajo que su equipo demanda".
Con relación a los "grandes defensores de la posición seis" está Honus Wagner, su nombre se ha popularizado por una postalita que un californiano pagó el precio récord de US$2,35 millones en una subasta. Sin embargo, su carrera fue mejor que la de cualquier otro campocorto. En 21 temporadas bateó para .329 y se robó 722 bases y en la era de la pelota muerta fletó 101 jonrones. Bateó .300 en 17 temporadas consecutivas y ganó ocho títulos de bateo. Su porcentaje de por vida de fildeo fue de .940, uno de los mejores de su época, cuando no se otorgaba el Guante de Oro.
Alguien dirá que de la época de Honus Wagner no hay vídeos y su resumé hay que hacerlo basado en relatos y números fríos.
La gran época de Ozzie Smith es una historia viviente, bautizado como "El Mago de Oz" hizo que los rodados difíciles llegaban a su guante como por arte de magia. Los que vimos su fildeo no tenemos dudas en colocarlo en el primer escalón en un altar donde nadie podría disputarle ese espacio. Smith ganó 13 Guantes de Oro y una Serie Mundial en 1982 con los Cardenales. Si bien es cierto que bateó para .300 solo una vez, en 1987 (.303, 0 HR, 75 RBI), su defensa fue tan apreciada, que terminó segundo en la votación de Jugador Más Valioso. Su porcentaje de fildeo fue de .978. Electo al Salón de la Fama en 2002.
Cuando se habla de un paracorto ofensivo, Alex Rodríguez será siempre recordado como uno de los mejores, sino el mejor. Hasta agosto del 2009 su promedio de por vida para la posición seis fue de .304, tres premios de Jugador Más Valioso (pero sin títulos de Serie Mundial, por supuesto). Su defensa no puede ser cuestionada, ya que ganó tres Guantes de Oro. Sin embargo, tiene una mancha de Dalmata en su curriculum cuando admitió que consumió esteroides.
Habría que dedicarle atención a Cal Ripken Jr., quien promedió .276 con 3,184 hits y 431 jonrones, ganó dos MVP de la Liga Americana y la Serie Mundial en 1983. Jugó en 2,632 partidos seguidos. Electo al Salón de la Fama 2007
Derek Jeter es una catedral con santos propios en ofensiva y defensa. Ha ganado tres Guantes de Oro, 17 jonrones en postemporada que se suman a los cuatro anillos de Serie Mundial con los Yanquis. Tiene reservado un hueco en el nicho de Cooperstown.
Diario Libre
Diario Libre