Política empuja precio publicidad en la pelota
Hazim cree que hay que manejar la situación con cuidado

SANTO DOMINGO. A los comercializadores del próximo torneo de béisbol otoño-invernal se les ha presentado un dolor de cabeza agradable, pero que no deja de ser peligroso para el futuro si no se trata con la receta correcta.
Al atractivo de la gran rivalidad que existe entre los equipos Licey y Águilas, que garantiza estadios abarrotados en cada match, y la celebración de la Serie del Caribe en el país, se ha sumado otro elemento que puede desentonar... la campaña presidencial del próximo año.
"No queremos politizar demasiado el evento, porque tenemos que proteger a los auspiciadores tradicionales", dijo Julio Hazim, presidente de la Compañía Nacional de Televisión, encargada de vender a los equipos de la capital (Licey y Escogido). "Tenemos mucha demanda de publicidad y el torneo va a ser bueno desde el punto de vista comercial porque todos los partidos están negociando sus participaciones", dijo.
Está situación no se limita al estadio Quisqueya. En parques donde se hace difícil vender un anuncio, como en San Pedro de Macorís y La Romana, las demanda para el próximo torneo están por todo lo alto, lo que podría subir el precio y crear un problema para el futuro con los patrocinadores regulares.
Pero los comercializadores no quieren matar "la gallina de los huevos de oro", ya que las campañas políticas son cada cuatro años y quieren evitar la fuga de clientes fijos todos los años: los del sector privado.
"Hemos tenido dificultad porque un partido quiere una valla que tradicionalmente la ha comprado una empresa privada", agregó el también presidente de los Leones del Escogido.
"Tenemos que tener cuidado porque las vallas solamente son 18 (en el Quisqueya), no se pueden multiplicar, los inning son nueve; las pausas no se pueden alargar porque se aburre el juego. Si subimos los precios el anunciante nos guardará el abuso para el año que viene", agregó.
Las vallas más caras del parque cuestan RD$750 mil por el campeonato, menos el 20% que cobran las publicitarias. El año pasado, el Licey vendió sus juegos de uniformes (espalda, cascos, manga) a varias compañías por RD$12 millones.
Pero en la batalla entre políticos y sector privado por quedarse con la mayor cantidad del espacio disponible de promoción en el principal evento deportivo del país, el sector oficial tiene un paso adelante. Y es que los candidatos están ofreciendo pagos por adelantado, una desventaja para los auspiciadores no gubernamentales que lo hacen en varios pagos, ya que las partidas están contenidas en presupuestos de dos años.
Según Hazim, durante el proceso ha salido al debate las inversiones que han hecho los gobiernos en los estadios para utilizarse como elemento de ventaja en la repartición de los espacios. Sin embargo, Hazim entiende que lo que deben hacer los gobiernos es reactivar los patronatos para evitar las elevadas inversiones anuales en remodelación de los parques.
El torneo comienza el 17 de octubre. Las ventas records de abonos y esta situación en la comercialización vaticinan que se romperán marcas de ingresos.
NPerez@diariolibre.com
Al atractivo de la gran rivalidad que existe entre los equipos Licey y Águilas, que garantiza estadios abarrotados en cada match, y la celebración de la Serie del Caribe en el país, se ha sumado otro elemento que puede desentonar... la campaña presidencial del próximo año.
"No queremos politizar demasiado el evento, porque tenemos que proteger a los auspiciadores tradicionales", dijo Julio Hazim, presidente de la Compañía Nacional de Televisión, encargada de vender a los equipos de la capital (Licey y Escogido). "Tenemos mucha demanda de publicidad y el torneo va a ser bueno desde el punto de vista comercial porque todos los partidos están negociando sus participaciones", dijo.
Está situación no se limita al estadio Quisqueya. En parques donde se hace difícil vender un anuncio, como en San Pedro de Macorís y La Romana, las demanda para el próximo torneo están por todo lo alto, lo que podría subir el precio y crear un problema para el futuro con los patrocinadores regulares.
Pero los comercializadores no quieren matar "la gallina de los huevos de oro", ya que las campañas políticas son cada cuatro años y quieren evitar la fuga de clientes fijos todos los años: los del sector privado.
"Hemos tenido dificultad porque un partido quiere una valla que tradicionalmente la ha comprado una empresa privada", agregó el también presidente de los Leones del Escogido.
"Tenemos que tener cuidado porque las vallas solamente son 18 (en el Quisqueya), no se pueden multiplicar, los inning son nueve; las pausas no se pueden alargar porque se aburre el juego. Si subimos los precios el anunciante nos guardará el abuso para el año que viene", agregó.
Las vallas más caras del parque cuestan RD$750 mil por el campeonato, menos el 20% que cobran las publicitarias. El año pasado, el Licey vendió sus juegos de uniformes (espalda, cascos, manga) a varias compañías por RD$12 millones.
Pero en la batalla entre políticos y sector privado por quedarse con la mayor cantidad del espacio disponible de promoción en el principal evento deportivo del país, el sector oficial tiene un paso adelante. Y es que los candidatos están ofreciendo pagos por adelantado, una desventaja para los auspiciadores no gubernamentales que lo hacen en varios pagos, ya que las partidas están contenidas en presupuestos de dos años.
Según Hazim, durante el proceso ha salido al debate las inversiones que han hecho los gobiernos en los estadios para utilizarse como elemento de ventaja en la repartición de los espacios. Sin embargo, Hazim entiende que lo que deben hacer los gobiernos es reactivar los patronatos para evitar las elevadas inversiones anuales en remodelación de los parques.
El torneo comienza el 17 de octubre. Las ventas records de abonos y esta situación en la comercialización vaticinan que se romperán marcas de ingresos.
NPerez@diariolibre.com
Nathanael Pérez Neró
Nathanael Pérez Neró