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William Castro, un relevista de clase, hoy es coach de pitcheo

Trabajador. William Castro fue un excelente lanzador, de magnífico control, y hay que definirlo como un relevista natural

SANTO DOMINGO. William Radhamés Castro Checo es parte de esa legión de atletas que hacen su trabajo, pero la mayoría de las veces pasan inadvertidos.

Conocido en el béisbol de las Grandes Ligas como Bill Castro, es de los lanzadores dominicanos cuyo labor es poco conocida.

Las páginas de los diarios cuando Castro abría surcos en la Liga Americana le dedicaban mayor atención a otros connacionales, porque en esa etapa de principios de la década del '70, el capítulo relevo no tenía la dimensión que hoy tiene en el béisbol.

Y en esa especialidad fue donde William Castro se abrió camino.

William nació el 13 de diciembre de 1953, en Barrero, Santiago de los Caballeros, siendo firmado por la organización de los Cerveceros de Milwaukee el 24 de octubre de 1970. Desde sus inicios en el béisbol estadounidense se le conoció como un jugador útil a su club, con un brazo que en esa época era bautizados "de goma" por el continuó trabajo al que era sometido.

Lanzador derecho militó en las Grandes Ligas con los Cerveceros de Milwaukee, los Yanquis de New York y los Reales de Kansas City.

En Estados Unidos

En Estados Unidos, el primer conjunto que militó fue con el Newark, en la New York Penn League en 1971, donde trabajó en 9 juegos y su récord fue de 0-1, con efectividad de 4.15. En 1972 comenzó a sentar clase como relevista de primera línea con el equipo Danville, en la Liga del Medio Oeste. Participó en 45 partidos, tuvo récord de 10 victorias, 9 derrotas y 17 salvamentos, líder de la liga en este encasillado.

Castro es llamado a las Mayores en 1974 y trabaja en 8 juegos, en un total de 18 episodios, donde no logró victorias, ni rescate.

Desde 1974 a 1980 se mantiene en uniforme con los Cerveceros de Milwaukee, Yanquis y Reales donde compila récord de 31 victorias, 26 derrotas, efectividad de 3.33, con 45 salvamentos en 303 juegos.

Con los Cerveceros de Milwaukee tuvo récord de 25 victorias, 23 derrotas, 2.96 de efectividad con 44 salvamentos en 253 encuentros.

En 1980 trabaja en 56 partidos, récord de participación para los Cerveceros, donde laboró en 84 entradas.

Castro firmó para los Yanquis de New York el 17 de febrero de 1981 como agente libre, colectivo con el cual lanzó en una campaña donde tuvo récord de 1-1, 3.79, trabajando en 11 partidos.

Antes de ser llamado por los Yanquis tuvo una formidable temporada con el Columbus (AAA) en la Liga Internacional donde tuvo récord de 8-1, 4.56 de efectividad.

El 24 de marzo de 1982 fue negociado a los Angelinos de California por el tercera base Butch Hobson, le dieron de baja el 6 de abril de 1982 y fue firmado el 2 de mayo por los Atléticos de Oakland.

Castro es dejado libre el 25 de junio de 1982 y lo firman los Reales de Kansas City, quien lo licencian el 8 de julio de 1983, cuando tenía récord de 5-2, 4.56 de efectividad en 39 juegos en dos campañas y firma el 15 de julio de 1983 con los Cerveceros de Milwaukee.

Trató de regresar en 1984 y asistió al campo de entrenamiento de los Tigres de Detroit quienes lo licenciado, decidiendo retirarse como jugador activo.

Durante 8 años ha trabajado como coach del bullpen de los Cerveceros. Desde 1985 a 1987 fue miembro del cuerpo de escuchas de Milwaukee.

En 1991 fue coach de pitcheo del equipo Denver, triple A y gracias a su trabajo el equipo conquistó el título de campeón.

En Dominicana

Debutó con las Águilas Cibaeñas en la temporada de 1971-72, conjunto con el que se mantuvo en uniforme hasta la temporada de 1983-84 cuando militó con los Azucareros del Este.

En la temporada de 1977-78, Castro se llevó el liderato de salvamentos con 9, consiguiendo además 4 victorias, 3 derrotas y efectividad de 4.62.

Con esos 9 rescates estableció marca personal, superando los 8 que capturó en 1976-77, donde registro marca de 2-1, 2.30 de efectividad.

Trabajó en 165 partidos en los que en 18 ocasiones laboró como lanzador abridor, el resto fue como apagafuegos donde consiguió 30 rescates. Su récord fue de 17 ganados, 21 derrotas y efectividad de 2.86.

En la serie final de 1974-75, trabajó en un partido contra los Tigres del Licey, sin permitir hits, ni carreras.

En la serie final de la campaña de 1975-76, en el primer juego entre Estrellas Orientales contra las Águilas Cibaeñas, fue un tremendo duelo que se decidió en el décimo episodio cuando Winston Llenas le conectó un cuadrangular a Joaquín Andújar. Ese encuentro lo ganó Castor en rol de relevo.

En la serie final de 1976-77 no le fue nada bien contra los Tigres del Licey. Trabajó en 4 partidos, sumando 3.1 entradas, con 4 carreras limpias, 4 bases por bolas, 6 hits permitidos y una efectividad de 11.61.

En 1977-78 vio acción en 3 juegos de la serie final donde trabajó en 4.2 entradas, le marcaron 4 vueltas limpias para una efectividad de 8.57.

En la ronda final de 1978-79 contra los Leones del Escogido, castro trabajó en 2 partidos, en un total de 6 episodios donde no permitió carreras.

En la serie final de la campaña de 1980-81 contra los Leones del Escogido, Castro tuvo un desempeñó brillante en esta play off que se fue a la distancia de 9 juegos. En el tercer encuentro el abridor mamey Chuck Porter, el 17 de diciembre realizó una brillante labor en las primeras 8 entradas. Los Leones se sublevaron en el noveno pero vino a la colina de los sustos el derecho William Castro y cerró el partido de manera brillante.

De los 9 partidos, Castro trabajó en seis juegos, con un total de 14 episodios, 4 ponches, 11 bases, 11 hits permitidos, un salvamento y efectividad de 1.93.