Banco Mundial ve en el agro dominicano oportunidad de empleo para 830,000 jóvenes hacia 2035
Las brechas educativas son un desafío para el empleo juvenil en el sector agropecuario

Rejuvenecer la fuerza laboral del sector agropecuario es un desafío del que República Dominicana no escapa. Sin embargo, esta realidad podría representar una oportunidad de empleo para alrededor de 830,000 jóvenes hacia 2035.
La representante residente del Grupo Banco Mundial en República Dominicana, Carolina Rendón, aseguró que, en un contexto en el que los trabajadores del campo son cada vez mayores, la industria agropecuaria podría convertirse en una fuente de empleos de calidad para las nuevas generaciones.
De acuerdo con los datos presentados, para 2035 alrededor del 15 % de la población dominicana estará compuesta por jóvenes de entre 15 y 24 años, equivalentes a aproximadamente 2 millones de personas.
Para dimensionar la oportunidad que esto representa, de esa proporción, 975,000 continuarían en el sistema educativo, mientras que al menos 830,000 jóvenes necesitarían incorporarse al mercado laboral. De estos últimos, se proyecta que 487,000 entrarían efectivamente al mercado de trabajo, mientras que 343,000 se mantendrían fuera de la educación y el empleo.
"Hay un reto de atraer a una generación y el sector agro es más importante de lo que se percibe: representa el 5.6 % del PIB nacional, uno de cada 10 empleos se genera en el agro y representa el 11.8 % de las exportaciones", añadió.
El reto de atraer jóvenes al campo
La desafección de los jóvenes hacia el campo no solo supone un reto para el relevo generacional, sino que implica un importante desafío a mediano y largo plazo ante el envejecimiento de la población vinculada al sector.
Durante su participación en el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, Rendón explicó que el 65 % de las personas que se dedican al agro tiene más de 55 años.
Resaltó que la percepción de que el trabajo agropecuario es duro, de baja remuneración y con pocas perspectivas de desarrollo impacta en la incorporación de fuerza laboral joven al sector.
Ante esa realidad, la representante consideró necesario cambiar la propuesta que el sector ofrece a las nuevas generaciones y convertir la agricultura y la pecuaria en opciones profesionales vinculadas con la tecnología, los sistemas modernos de producción, la innovación, la gestión empresarial y el emprendimiento.
Persisten brechas educativas
El aprovechamiento de las oportunidades de empleo también dependerá de superar importantes brechas en la formación.
Rendón recordó que, en las pruebas PISA 2022, solo 8 % de los estudiantes dominicanos alcanzó un nivel básico o superior en matemáticas, frente al 69 % del promedio de la OCDE. En ciencias, la proporción fue de 23 % frente a 76 %, y en lectura, de 25 % frente a 74 %.
A esto se suma el desafío de retener a los estudiantes hasta completar su formación. Aunque República Dominicana registra una matrícula bruta en educación terciaria de 58 %, solo 19.2 % de los adultos tiene licenciatura y menos del 1 % cuenta con maestría o doctorado, según las cifras presentadas.
Para el Banco Mundial, fortalecer las competencias básicas y vincular la educación técnica y universitaria con las necesidades del mercado será determinante para aprovechar el potencial de las nuevas generaciones y responder a las demandas de capital humano del agro.



Jesús Vásquez