Mi tablero financiero

A cualquier edad, y especialmente para jóvenes que se están iniciando en el mundo financiero, será útil la práctica de que darle seguimiento a estos siete indicadores, sea en una libreta, una hoja de cálculo o en un teléfono inteligente.
$!Mi tablero financiero

Lo que no se mide no se gestiona, el concepto es muy conocido en el mundo gerencial y de calidad, pero muy poco aplicado en nuestras finanzas personales. Como es igual de importante, proponemos que lleves tu primer tablero financiero.

Lo ideal es que todos, al iniciarnos en nuestra vida financiera, llevemos un registro que, por su sencillez, podría actualizarse trimestralmente. Esta herramienta nos permitiría tener claro desde dónde vienen nuestras finanzas, dónde están y hacia dónde se dirigen.

A cualquier edad, y especialmente para jóvenes que se están iniciando en el mundo financiero, será útil la práctica de darles seguimiento a estos siete indicadores, sea en una libreta, una hoja de cálculo o en un teléfono inteligente.

Tu patrimonio neto

La diferencia entre lo que tienes a tu nombre y lo que debes es tu capital o patrimonio. Uno de tus objetivos principales debe ser maximizar esa cifra, algo que puedes lograr acumulando más activos o disminuyendo deudas.

No te preocupes si en determinado momento (especialmente al inicio) ese patrimonio es negativo, eso es normal en el ciclo de vida financiera de cualquier persona. Lo interesante de este indicador es que te ayudará a entender si aquello que estás adquiriendo es realmente un activo o simplemente un gasto. También te hará más consciente de las deudas o pasivos que vas acumulando.

Tu score o puntaje de crédito

No es más que tu nota o calificación como cliente de la banca formal. Dice cómo estás gestionando tus deudas o compromisos financieros, sobre todo en lo que tiene que ver con tu historial de pagos y la antigüedad y el ritmo con que adquieres esos pasivos.

El puntaje de crédito de un novicio económico no existe, por lo cual se tiene que construir de manera inteligente y responsable. Un primer paso bien podría ser por vía de una tarjeta de crédito garantizada y de bajo límite, siempre y cuando se gestione de manera correcta.

Tu nivel de ahorro

De cada RD$ 100 que ingresas, ¿cuánto estás transfiriendo a una cuenta de ahorro o fondo de inversión abierto? Recuerda algo muy importante: dinero que dejas en tu cuenta de nómina difícilmente prospera como un ahorro, porque tenderás a gastarlo en la primera ocasión que se presente.

No hay una receta universal sobre la cantidad de dinero que debes ahorrar, esta dependerá de muchas variables. Sin embargo, y sobre todo para aquellos que están dando sus primeros pasos financieros y que tienden a tener una carga fija muy baja, lo ideal es dedicarle al ahorro para tus proyectos futuros un monto proporcional a lo que dedicas en gastos de “chulerías” o discrecionales.

Tu capacidad de pago

¿Cuánto de tus ingresos mensuales le estás dedicando a el pago de cuotas de préstamos, sean estos pagos mínimos de tarjetas de crédito o financiamientos de consumo, vehículos o hipotecarios?

Lo ideal es no comprometer más del 30% de tus ingresos mensuales en el pago de deudas. Digamos que podemos subir el “tope” a un 40% cuando se incluyen las cuotas de préstamos hipotecarios, pero evita a sobrepasar ese umbral. Un endeudamiento que supere el 40% es definitivamente tóxico, mientras más se acerque este valor a cero mejor será para tus finanzas.

Tu fondo de emergencia

Siempre asegúrate de tener tu clavito o excedentes de liquidez. Dinero que utilizarías para enfrentar las emergencias e imprevistos que, te puedo asegurar, quieras o no quieras, surgirán a lo largo de tu vida económica. Regálate por lo menos el equivalente a tres meses de tus gastos fijos en una cuenta o fondo especializado para estos fines. Tu futuro Yo te lo agradecerá.

Tu aporte mensual a la AFP

Procura identificar cuál es esa parte de tu compensación mensual que tu empleador y tú están haciendo para tu cuenta gestionada por la administradora de fondo de pensiones (AFP).

El reto que te propongo es que dupliques esa cifra que cada mes destinas a tu AFP. Hazlo de manera automática por vía de un ahorro programado, idealmente dirigido a una cuenta en moneda dura o extranjera. Una vez alcances un monto importante, puedes colocarlo en un instrumento de inversión a largo plazo en el mercado de valores. Si construyes este fondo previsional voluntario, estarás asegurando una pensión digna para ti en el futuro.

Tu nivel de ingreso pasivo

¿Cuál proporción de tus ingresos mensuales es producto de tu empleo y cuánto proviene de tus inversiones financieras? La idea es que el banco y el mercado financiero trabajar para ti y no sólo tú para ellos.

Un primer buen ejercicio podría ser comparar las cuotas de préstamos que le pagas al banco con los intereses que él te pagan a ti. Minimiza lo primero y maximiza lo segundo. Te tomará tiempo, pero créeme: poco a poco estás construyendo la independencia financiera a la que todos aspiramos.

Mi tablero financiero
“Medir el progreso es la única manera de lograr un éxito duradero”
John Lanchester (2014)

+ Leídas