Actitudes comprensivas
Existe una actitud más tolerante y comprensiva respecto de las dificultades de pago de naciones emergentes y subdesarrolladas
En mayo pasado, la Argentina agregó otro episodio a su trayectoria de cesaciones de pago, la novena en su historia y la tercera de los últimos veinte años. El que una vez fuera el país más próspero de Latinoamérica, con un nivel de vida más alto que varias de las naciones hoy calificadas como desarrolladas, posee una poco envidiable deuda pública ascendente a 323 mil millones de dólares, claramente impagable en sus actuales circunstancias. En un caso típico de transferencia hacia el futuro, las decisiones tomadas años atrás que condujeron a la Argentina a esa situación, hicieron que la presente generación de argentinos tuviese que cargar ahora con las consecuencias.
Con los auspicios de organismos multilaterales, algunas evaluaciones del mercado financiero internacional revelan la existencia de una actitud más tolerante y comprensiva respecto de las dificultades de pago de naciones emergentes y subdesarrolladas. No hay que creer, sin embargo, que los acreedores se hayan convertido en filántropos. Los efectos del virus de la pandemia sobre los pulmones y otros órganos vitales se han ido descubriendo, pero entre ellos no figura el de hacer que las personas regalen a otros sus propiedades, y ciertamente eso no sucede con los inversionistas financieros. No obstante, aunque no ha cambiado las mentes, la pandemia parece haber creado condiciones menos favorables para el éxito de demandas en las cortes de justicia.
De ahí que se ha reportado que tres grupos de acreedores de la Argentina han llegado a un acuerdo con las autoridades del país para canjear los bonos que compraron por otros nuevos, los cuales serían pagados a razón de 55 centavos por cada dólar de valor original. El acuerdo involucra unos 65 mil millones de dólares y permitiría evitar una interrupción indefinida de pagos, lo que volvería a impedir que el país pudiera tener acceso a los mercados crediticios internacionales, tal como sucedió luego de la crisis económica del 2001.
