Al tris de un trimestre
Italia habrá entrado en recesión económica por primera vez en cuatro años
Un trimestre más en las mismas condiciones, e Italia habrá entrado en recesión económica por primera vez en cuatro años, según el criterio de que hay recesión si el PIB declina durante dos trimestres consecutivos. Ya la asociación empresarial Confindustria lo está pronosticando, y el gobierno, una mezcla de populismo y nacionalismo que llegó al poder el pasado junio, está siendo culpado por ello.
En realidad, el declive en el tercer trimestre del año fue pequeño, apenas 0.1% respecto del segundo, y en comparación con julio-septiembre del 2017 el PIB fue mayor en 0.7%. Pero en presencia de una enorme deuda pública que supera el 130% del PIB, el gobierno propuso un déficit fiscal del 2.4% del PIB para el 2019, lo que implica que su plan para dinamizar las actividades económicas es aumentar el gasto público. El déficit estimado para este año es del 1.8% y se intenta aumentarlo con el propósito de reforzar la demanda por bienes y servicios. El sector privado y la oposición política ven la situación como una prueba de la incapacidad del gobierno para reencauzar la economía sobre bases más estables. Pero el gobierno, como es lógico, culpa a sus predecesores por lo que está sucediendo, y como justificación para sus políticas señala que en el tercer trimestre el gasto de consumo se contrajo en 0.1% y la inversión en 1.1%.
Cuando la gran recesión que afectó a Europa y los EE.UU., el FMI asumió una postura acomodaticia, formulando atípicas recomendaciones expansivas sin preocuparse por los déficits fiscales, a la vez que facilitaba préstamos con ese propósito. Ahora, sin embargo, el ambiente es distinto, y lo que hubiera sido aceptable cuando las potencias económicas que controlan el Fondo atravesaban por dificultades económicas, no lo es ya cuando sus economías están creciendo. Los italianos, por lo tanto, enfrentan el rechazo de la Unión Europea a sus excesos de gastos sin tener a un FMI complaciente de su lado.
Gustavo Volmar
Gustavo Volmar