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Antes y después

El 2020 quedará asociado con los trastornos y penurias derivados de la pandemia. Será un año que muchos querrán olvidar.

El año que concluye ha sido en extremo anómalo, lamentablemente por los perjuicios que trajo consigo. El culpable real fue el 2019, cuando apareció y comenzó a difundirse el COVID-19 designado 19 por su origen. Pero como sucede también con administraciones que heredan problemas surgidos durante gestiones anteriores, el 2020 quedará asociado con los trastornos y penurias derivados de la pandemia. Será un año que muchos querrán olvidar.

Los analistas económicos también desearían olvidarlo, aunque por otras razones. Por supuesto, sería sumamente placentero que no hubiesen sucedido los generalizados descensos en el PIB, las suspensiones y cancelaciones de trabajadores, los cierres y quiebras de empresas, y las enormes pérdidas en términos de bienestar y nivel de vida. Pero aparte de ese evidente motivo para relegar el 2020 al olvido, otra razón impulsa a los analistas a querer hacerlo.

La razón es técnica y tiene que ver con la continuidad y significado de las series de datos estadísticos. Un acontecimiento como la pandemia, de grandes implicaciones sobre las economías, pero cuya causa no provino de procesos económicos, crea una ruptura en las tendencias discernibles de las cifras estadísticas, dificultando su evaluación. Será arduo distinguir entre eventos derivados exclusivamente de la incidencia del virus, y otros cuyos orígenes pueden encontrarse más atrás. Y será complicado precisar hasta qué punto la secuencia temporal y las características de las medidas aplicadas fueron responsables por trastornos más allá de los que hubieran sido inevitables.

Veremos en los análisis posteriores, por lo tanto, salvedades en la interpretación de los números, así como el empleo de mecanismos para aislar efectos que se consideren excepcionales y no repetitivos. La duración de la pandemia, que se extenderá hasta bien entrado el 2021, impedirá ignorarla y simplemente saltar sobre su período de impacto. Es posible que se le tome como el marcador de un antes y un después.

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.