×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Juegos
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
versión impresa
Redes Sociales
Pandemia
Pandemia

Actuaciones solitarias

Gracias al virus de la pandemia hemos visto cosas que no esperábamos ver aquí, como las escenas de personas usando mascarillas que antes asociábamos con países donde hay graves contaminaciones atmosféricas. Y a nivel mundial hemos visto cómo espectáculos artísticos y eventos deportivos son celebrados sin público y con estadios vacíos.

Se podría decir que muchos artistas están habituados a grabar programas para su difusión posterior, y que lo mismo sucede con las películas y las canciones, razón por la que la situación creada por el virus no es tan extraña para ellos. Para los deportes, en cambio, la diferencia es más notoria.

Se ha dicho que la falta de público puede disminuir la intensidad de la competencia entre los participantes, y mermar la calidad y atracción de los eventos. Y también se ha mencionado que los más perjudicados son los equipos que juegan en su propio terreno, debido a que no cuentan con el respaldo tangible que les proporciona el público que asiste al lugar para ver el juego. Esa conclusión se deriva, como es lógico, de la creencia de que el apoyo y las ovaciones de los presentes actúan como un estímulo que anima y da confianza a los jugadores, y les motiva a esforzarse más.

Pero a los economistas les agrada desmentir creencias comúnmente aceptadas, y tres de ellos, Mario Lackner y dos colegas austríacos suyos, lo hicieron en un artículo publicado antes de la pandemia, a principios del 2019. Utilizando datos de la Asociación Nacional de Basquetbol de los EE.UU. para las temporadas del 2007-08 hasta el 2015-16, concluyeron que los equipos que juegan como locales en su terreno son afectados negativamente por el público, tanto más cuanto mayor sea el número de espectadores, aunque ventajas asociadas con factores como el clima y la altura podrían moderar ese efecto.

Puede ser, por lo tanto, que jugar sin público no sea tan lesivo para los jugadores. A los dueños de los equipos, sin embargo, la idea no les entusiasma.

TEMAS -

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.