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Auditoría fallida

Técnicamente puede decirse que el Pentágono falló y no pasó la auditoría, pero en realidad el objetivo primordial era iniciar un proceso correctivo

Hace algún tiempo comentamos en esta columna que se encontraba en proceso de ejecución la primera auditoría comprensiva del Departamento de Defensa de los EEUU, conocido habitualmente como el Pentágono por la forma de su sede central en Washington. Evaluaciones específicas habían sido llevadas a cabo sobre aspectos puntuales del organismo, pero no se había efectuado anteriormente una revisión completa de su documentación, registros, propiedades, compromisos, contratos y transacciones.

Nadie, en el departamento o fuera de él, había anticipado que no se iban a encontrar muchas deficiencias, y efectivamente así sucedió. El ejército de 1,200 auditores a cargo de los trabajos detectó numerosas deficiencias, entre ellas inventarios incompletos, inconsistencias de datos, gastos sin respaldo, duplicidades y otros errores.

Técnicamente puede decirse que el Pentágono falló y no pasó la auditoría, pero en realidad el objetivo primordial era iniciar un proceso correctivo que según los involucrados tomará años concluir. Con bases militares en todo el mundo, sistemas de armamentos, barcos, aviones, equipos terrestres, centros logísticos y un personal civil y militar numeroso, la labor por realizar es inmensa.

Hay que añadir que, como es lógico, numerosos funcionarios del departamento no estaban entusiasmados con la auditoría. Desde 1990, cuando una ley federal dispuso que todas las agencias gubernamentales fuesen auditadas, el Pentágono pudo librarse gracias al carácter sensitivo y estratégico de su misión, en la cual el secreto juega un importante papel y hace que muchas de sus operaciones, compras y desembolsos sean clasificados. Es inevitable que en esas condiciones haya significativas oportunidades para pérdidas de recursos, y que el mantenimiento de cuentas precisas no figure entre las principales prioridades y preocupaciones.

El presupuesto estadounidense de defensa en el año fiscal 2018 fue de unos 700,000 millones de dólares.