Caminos contrarios
Punta Catalina encendería este año con el uso del carbón como combustible
La República Dominicana se apresta a poner en marcha este año las centrales termoeléctricas basadas en el uso de carbón como combustible. La decisión de construir esas plantas, su costo, su ubicación y su financiamiento, han sido causa de prolongados debates entre partidarios y detractores, sin que se haya llegado a un consenso al respecto. Pero lo que parece ser incuestionablemente cierto, es que la composición de la matriz de generación de energía quedará influida por esa decisión en el futuro previsible, en lo que podría describirse como un trueque de un combustible fósil por otro. La apuesta en ese sentido es enteramente económica, desprovista de consideraciones ambientales, bajo el supuesto de que el costo de generación será más bajo con el carbón que con el petróleo.
Muy diferente es la apuesta que la mayor economía de Europa está haciendo. Alemania se aleja de los combustibles fósiles y se dirige hacia las fuentes renovables de energía con un ímpetu digno de la afamada disciplina germánica. Al final del 2018 las renovables, entre ellas las generadas con el viento, el sol, la biomasa y las hidroeléctricas, representaron algo más del 40% de la generación total, habiendo aumentado desde el 19% en el 2010. Por vez primera superaron al carbón, el combustible que sostuvo la industria alemana durante décadas, el cual suplió el 38%, lo que es aún más notable dado que dos tercios de ese porcentaje fueron generados con carbón alemán. En nuestro caso, todo el carbón será importado.
Alemania se aleja también de la energía nuclear, debido a criterios ambientales, y planea que el 13.3% que le correspondió el año pasado desaparezca en el 2022. Los planes también contemplan que el porcentaje generado con las renovables, hasta ahora mayormente con el viento y la biomasa, suba al 65% para el 2030. Hay, sin embargo, dudas en cuanto a la confiabilidad del suministro, dada la incidencia en él de las variaciones climatológicas.

Gustavo Volmar