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Deporte comercial

Según expertos en el comportamiento humano, el atractivo del viernes negro no son sólo los bajos precios

Si existía alguna duda acerca de la presencia del viernes negro en nuestro país, deben haber quedado despejadas este año. Los anuncios de las ofertas estuvieron por todos lados, algunas durante varios días. Los consumidores respondieron acudiendo a los establecimientos, hicieron que encontrar parqueos fuese un acontecimiento parecido a ganarse la lotería, y crearon taponamientos masivos en los alrededores que trastornaron el tránsito y la vida de los residentes cercanos.

Según expertos en el comportamiento humano, el atractivo del viernes negro no son sólo los bajos precios, pues combina características deportivas con la actividad comercial. Ha llegado a ser un espectáculo en el que los compradores son los protagonistas, los cuales compiten entre ellos por el acceso a los productos ofertados para adquirirlos antes de que pase la rebaja, cuando éstas son momentáneas, o se agoten las existencias disponibles. La compra es en sí una victoria que genera una satisfacción similar a la de triunfar en un desafío.

Pero parte de esa satisfacción, señalan esos analistas, puede perderse por dos motivos, ambos provocados por los propios comerciantes.

Uno de ellos es la extensión y el adelanto del período de las ofertas. En su afán por quitarles ventas a sus rivales, un número creciente de comercios están anticipándose al viernes negro o mantiene sus ofertas vigentes por más días, y hasta recurren a la práctica de cambiarle el nombre a la ocasión, le ponen títulos y colores propios para distinguirlos de los demás. Desde el punto de vista individual hacer todo eso parece ser una buena idea, pero en cuanto a la dimensión sicológica del viernes negro, disminuye su impacto colectivo al diluir su significado.

El otro motivo, cuya importancia en nuestro medio es aún limitada, es el incremento progresivo de las ventas por internet. La emoción de adquirir un producto en línea no se compara con la de conseguirlo físicamente en una tienda.

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.