Derecha con izquierda

Ciertos sectores de nuestro país probablemente se identifican con algunas de las propuestas del partido que acaba de ganar las elecciones en Polonia, en especial con sus planteamientos proteccionistas, nacionalistas y religiosos.
El partido derechista Ley y Justicia derrotó a los liberales, en el poder desde hace ocho años, en base a un discurso en el que combinó su rechazo a la inmigración - de sirios en su caso - y el retorno a los valores católicos tradicionales, con propuestas económicas con las que sindicatos y movimientos de izquierda podrían sentirse a gusto.
Contrario a la tendencia que hay en otros países, el partido propone adelantar, no retrasar, la edad de jubilación en dos años, subir el salario mínimo, dar ayudas por cada hijo después del segundo, y poner más impuestos a las grandes corporaciones, bancos y cadenas de supermercados.
Una combinación como ésa, de ingredientes conservadores y socialistas, sería inexplicable si no fuera por el elemento nacionalista involucrado, pues muchos de esos bancos, corporaciones e hipermercados cuyas operaciones serían más gravadas, son multinacionales extranjeras que llegaron a Polonia, como también a otras naciones del este de Europa, como colonizadores económicos luego del desplome soviético, desplazando a los pequeños productores locales.
En consecuencia, a pesar de haberse logrado un crecimiento anual promedio de 4% en el PIB durante el saliente gobierno liberal, las desigualdades sociales y el resentimiento contra las grandes corporaciones aumentaron.
El nacionalismo toca también al carbón, del cual Polonia depende para generar energía. El nuevo gobierno rechaza los controles ambientales de la Unión Europea y defiende el uso del carbón como vital para no depender del gas y petróleo rusos.
Rechaza, además, unirse a la eurozona, y afirma que buscará mejores lazos económicos con los EE.UU. y otras naciones fuera de Europa.
gvolmar@diariolibre.com
Gustavo Volmar
Gustavo Volmar