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Dureza de medidas

La dureza de las medidas de control sanitario está relacionada con otra clase de salud, la de la economía.

Bastó la aparición de un solo caso de contagio con el COVID-19 para que en agosto el gobierno de Nueva Zelanda impusiera una cuarentena de tres días, durante la cual las personas tuvieron que permanecer recluidas en sus hogares, disposición que fue complementada con el cierre forzoso de las actividades económicas. Medidas de parecida intensidad han sido aplicadas en Australia y China como respuesta a casos detectados de la enfermedad.

Esa actitud de naciones de la región del Pacífico contrasta notablemente con la prevaleciente en Europa y el continente americano. Aquí, por ejemplo, el toque de queda en la mayor parte del país, incluyendo la capital, fue eliminado aun cuando los contagios diarios andaban por varios cientos. Y en otros lugares, como los EE.UU. e Inglaterra, el retorno a la normalidad ha sido todavía más arriesgado, en presencia de la variante delta, la más peligrosa de todas las surgidas hasta ahora.

La dureza de las medidas de control sanitario está relacionada con otra clase de salud, la de la economía. Los países que han reaccionado más drásticamente a la presencia de nuevos contagios, han sido aquellos cuyas economías fueron menos lesionadas por la pandemia. Esto se debe a que el deterioro en la capacidad de absorber los costos de las suspensiones de actividades ha sido menor en esas zonas. Cabría la posibilidad, lógicamente, de que la dirección de la relación fuese inversa, y que la expansión original del virus, así como los perjuicios económicos, hayan sido menores en esos lugares gracias precisamente a que las medidas de contención fueron más severas desde el inicio de la pandemia.

En gran parte, esa diferencia en cuanto a causa y efecto es esencialmente académica. La realidad aparente es que en los países occidentales la tolerancia a nuevas restricciones económicas se encuentra en un nivel muy bajo, lo que reduce la viabilidad de su reimposición. La esperanza está puesta en las vacunas y en llegar a la inmunidad grupal.

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.