Empleo temporal
En algunas líneas de negocios, las fluctuaciones en su nivel de actividad son moderadas a lo largo del año. És el caso de servicios como la banca y las telecomunicaciones, industrias como las de materiales de construcción, y comercios como farmacias y papelerías, en los que los picos son recurrentes y usualmente manejables por los empleados regulares. Otras actividades, en cambio, muestran variaciones mucho más amplias, como ocurre con la producción de azúcar, las cosechas de rubros agrícolas, la distribución de juguetes o los servicios de asistencia por causa de huracanes, casos en los que se requiere de un personal adicional de carácter transitorio.
Sucede, sin embargo, que la decisión de contratar empleados temporales puede ser influida no sólo por los requerimientos transitorios de personal. La existencia de diferencias entre empleados permanentes y temporales en cuanto a beneficios marginales, introduce un incentivo para reducir las nóminas regulares, en la medida en que los temporales no disfrutan de ellos. Eso significa que un segmento de los recursos humanos en empresas sin amplias fluctuaciones estacionales puede ser mantenido en estatus temporal a fin de disminuir los costos laborales.
López Obrador, presidente de México y crítico frecuente del sector empresarial de su país, ve en la subcontratación de servicios a terceros un mecanismo para convertir empleos permanentes en temporales. Atribuye a las firmas subcontratadas, que tienen 4.6 millones de empleados y están menos expuestas al escrutinio público que las compañías que las subcontratan, suspender y volver a emplear personas para no tener que pagarles bonos y otras compensaciones. Dijo que en diciembre pasado fueron despedidos 227,000 trabajadores por esa razón, y propone prohibir que las empresas efectúen subcontrataciones, salvo casos excepcionales en los que se requieren trabajadores especializados en áreas muy diferentes a las del negocio principal de la compañía.

Gustavo Volmar