Enfermos simultáneos

Los gobiernos saben que tienen que lidiar con dos enfermos simultáneos, los seres humanos y la economía, y deben atenderlos a ambos

Al pasar los días y hacerse más evidente la dimensión de la pandemia, se asimila gradualmente también la magnitud de las consecuencias económicas que el mundo deberá enfrentar. Junto con la puesta en marcha de los protocolos de salud dirigidos a limitar los contagios y retrasar el avance de la enfermedad, los gobiernos han anunciado diversas medidas para moderar la caída en el empleo y el PIB. Saben que tienen que lidiar con dos enfermos simultáneos, los seres humanos y la economía, y deben atenderlos a ambos. La República Dominicana no ha sido una excepción.

Es preciso entender que se trata de medidas encaminadas a mitigar daños, no a impedirlos. Los perjuicios económicos involucrados son del peor tipo, porque afectan a la oferta y demanda de bienes y servicios. Hay descensos de oferta por falta de suministros y trabajadores. Y hay actividades paralizadas por la falta de demanda resultante de las cuarentenas y cierre de fronteras. Irónicamente, los daños están asociados a la severidad de las restricciones aplicadas para contener la difusión de la enfermedad, pero son un mal necesario a fin de evitar consecuencias más graves que durarían más tiempo.

La esperanza radica en el desarrollo de vacunas preventivas y tratamientos para los enfermos. Pero como ese desarrollo envuelve un proceso de pruebas clínicas en animales y luego en personas, el objetivo esencial es moderar el avance de la dolencia hasta que dicho proceso haya concluido y los medicamentos puedan ser producidos en grandes cantidades.

Pero aunque los daños económicos sean inevitables, los gobiernos han estado tomando medidas de diversa índole, según sean las condiciones y posibilidades de cada país. En eso, como en muchas otras cosas, las naciones pobres van en desventaja.

En general, las medidas económicas pueden agruparse en cinco categorías: monetarias, crediticias, cambiarias, tributarias y de endeudamiento público. Las detallaremos en nuestra próxima columna.

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