Fondos decepcionantes
Muchos de ellos están teniendo pérdidas. Uno de ellos, por ejemplo, orientado a promover la pesca
La promoción del crecimiento económico mediante fondos de inversión en empresas privadas es una de las recetas favoritas de los organismos multilaterales. Usualmente desconfiados de la eficiencia de las entidades gubernamentales, esos organismos ven el financiamiento de iniciativas privadas promisorias como una vía más idónea.
Aunque no forma parte del mundo subdesarrollado, Japón ha aplicado ese mecanismo utilizando recursos públicos con el propósito de dinamizar su habitualmente lento ritmo de expansión económica. El resultado hasta ahora, sin embargo, ha sido sorpresivamente decepcionante. Catorce fondos, con un capital equivalente a unos US$36,400 millones, fueron creados para financiar un amplio rango de actividades, desde agricultura a tecnología de punta. Muchos de ellos están teniendo pérdidas. Uno de ellos, por ejemplo, orientado a promover la pesca, silvicultura y agricultura, ha invertido en 109 proyectos y el año pasado reportó pérdidas por un monto de US$13.7 millones.
Una combinación de factores puede explicar el pobre desempeño de esos fondos. Entre ellos están proyecciones demasiado optimistas de las ventas a lograr por las empresas financiadas, subestimación del tiempo requerido para alcanzar la fase operacional, amplitud excesiva del radio de acción, deficiencias en planificación y debilidades de supervisión. Pero aparte de esas razones de orden económico se ha detectado otra causa, derivada del poder de la burocracia estatal japonesa.
Tradicionalmente estable en sus cargos gubernamentales no políticos, la burocracia japonesa se distingue por cuidar a los suyos, durante y después de su paso por la administración pública. Al parecer los ministerios y agencias utilizaron los fondos de inversión bajo su control para acomodar a sus funcionarios en edad de retiro, designándolos en ellos. Y les rodearon de un ambiente poco transparente, con escaso escrutinio de sus operaciones.
Gustavo Volmar
Gustavo Volmar