?Grandeza industrial
La respuesta china a esa percepción ha sido la identificación de siete áreas estratégicas prioritarias en su más reciente plan de cinco años
El incremento en la participación de los servicios en el PIB ha provocado que la de otros sectores haya disminuido. Ese proceso, aunque suele ser percibido como una consecuencia natural de variaciones en la demanda y la tecnología, es no obstante motivo de preocupación para algunos analistas, particularmente en relación con el descenso de la industria.
Sería de esperar que esa inquietud no existiese en el caso de China, dado que una tercera parte de la producción manufacturera mundial procede de allá. Sorprende, por lo tanto, que en el principal organismo consultivo de ese país prevalezca la opinión de que el porcentaje de la industria en el PIB ha declinado “demasiado pronto y demasiado rápido”. Según sus declaraciones, ese organismo considera que a pesar de que la industria china ha alcanzado importantes logros, su tamaño no equivale a solidez. Es grande y abarca muchos segmentos, pero no es buena ni fuerte.
Esa percepción obedece, fundamentalmente, a la dependencia china de componentes tecnológicamente avanzados que importa de otras naciones. Las restricciones impuestas por la anterior administración gubernamental estadounidense al acceso de empresas chinas a productos de alta tecnología, así como las limitaciones que estableció a la operación de compañías como Huawei, causaron una gran alarma entre las autoridades chinas, al éstas constatar que decisiones de ese tipo podían poner de rodillas a su segmento industrial más dinámico y promisorio.
La respuesta china a esa percepción ha sido la identificación de siete áreas estratégicas prioritarias en su más reciente plan de cinco años, en función de su relevancia para la seguridad nacional. Ellas incluyen, entre otras, la inteligencia artificial, neurociencia, computación cuántica, energía alternativa y la industria aeroespacial.
Y si veinte años no es nada, treinta quizás lo sean. De acuerdo al organismo consultivo, a China le tomará tres décadas llegar a la “grandeza” industrial.
Gustavo Volmar