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Invertir para perder

Si el valor absoluto de la tasa de deflación es mayor que el de la tasa negativa de interés, el poder adquisitivo del dinero invertido aumentará

En una columna anterior expresamos que las tasas negativas de interés no son el resultado de procesos de libre mercado, sino de políticas aplicadas por bancos centrales. Su objetivo ha sido desalentar la tenencia de balances líquidos, y motivar su utilización para dar préstamos, ampliar instalaciones, emprender proyectos, y comprar casas, bonos y acciones de compañías.

Se puede entender que una institución financiera se vea obligada a pagar para que un banco central le reciba un depósito, pero parece una locura que un inversionista decida adquirir voluntariamente un bono o una hipoteca para perder dinero. Hay, sin embargo, ocasiones en que puede hacerlo racionalmente, porque una tasa negativa de interés no implica necesariamente que su rentabilidad será negativa, ya que varias circunstancias pueden influir para que obtenga un beneficio.

Una de ellas es que exista una deflación de precios, como ha ocurrido esporádicamente en Japón. Si el valor absoluto de la tasa de deflación es mayor que el de la tasa negativa de interés, el poder adquisitivo del dinero invertido aumentará. O podría ser un destino transitorio de fondos, a la espera de una oportunidad de colocación que se vislumbra pero aún no está disponible. O quizás se trate de una transacción de compra con una expectativa de venta a mayor precio, como ha sucedido en la Eurozona, donde el Banco Central Europeo se fijó un programa de adquisiciones mensuales de valores, creando así un mercado para los inversionistas que los hubieran comprado.

O pudiera suceder que la operación forme parte de un esquema cambiario, en el cual la negatividad de la tasa es compensada por la apreciación de la moneda en que el instrumento adquirido está expresado. Y hasta podría ocurrir que los valores en cuestión fuesen empleados como respaldo colateral para convenios crediticios, o para que una cartera de inversión alcance un determinado nivel de calificación.