Listas negativas
Ellos tienen lo que llaman una lista negativa de inversión extranjera, que señala áreas de su economía que están vedadas a los inversionistas foráneos
Si usted piensa que puede ir a China y poner un negocio allá, o comprar alguna empresa que ya esté operando, puede ser que se equivoque. A los chinos les agrada invertir en otros países cuando las perspectivas de ganancia son buenas o hay consideraciones políticas y estratégicas de por medio. Muestran particular interés por los recursos naturales y por proyectos en sectores como las comunicaciones, el transporte y la energía. Pero en cuanto a las inversiones en su país, los chinos son mucho más cautelosos.
Ellos tienen lo que llaman una lista negativa de inversión extranjera, que señala las áreas de su economía que están vedadas a los inversionistas foráneos. Y en adición a esa lista tienen otra a la que llaman lista negativa de acceso al mercado, aplicable tanto a extranjeros como a nacionales chinos, la cual contiene una relación de sectores en los que no se permiten las inversiones privadas o que requieren permisos especiales con ese propósito.
En esa lista de acceso figuran 131 restricciones administrativas. Fue anunciada como una importante muestra de mayor flexibilidad la reducción a fines del año pasado del número de restricciones respecto de las existentes en el 2018, desde 151 a 131. Entre las 20 restricciones suprimidas estuvo la que correspondía al establecimiento de hogares para ancianos y de instituciones de beneficencia. Se enfatizó en ese momento, para resaltar la cuantía de la liberalización, que esos veinte sectores eran el 13% de los anteriores 151.
Desde el punto de vista oficial chino, el objetivo de las listas negativas no es obstaculizar el desenvolvimiento de las actividades económicas, sino que constituyen un mecanismo para “estabilizar” las inversiones y las expectativas. Los interesados en invertir, sean éstos extranjeros o chinos, sólo tienen que acceder a las listas para saber si pueden invertir en tal o cual segmento de la economía, lo que les ahorra tener que consultar un montón de leyes y regulaciones.
Gustavo Volmar