Otro 26 de julio
Las expectativas de reforma acompañaron el retiro del segundo de los hermanos Castro
Después de seis décadas de comunismo tropical, expectativas de reforma acompañaron el retiro del segundo de los hermanos Castro. Conjeturas acerca de las implicaciones y el alcance de ese relevo generacional dieron paso a especulaciones en torno a posibles transformaciones en la economía cubana. Se llegaron a señalar sectores que podrían ser privatizados y controles de precios susceptibles de ser desmontados.
Algunos analistas, sin embargo, advirtieron en contra de forjarse demasiadas esperanzas. Conocedores del pensamiento, conducta e historial de las personas que ocuparían los primeros planos en las nuevas estructuras gubernamentales, esos analistas expresaron su opinión en cuanto a que no sería ahora cuando sucederían los cambios fundamentales, y que sería necesario esperar hasta otro relevo para verlos hechos realidad. Hasta el momento sus advertencias parecen haber sido correctas.
Hay cambios en el ambiente. Se observa, por ejemplo, la difusión del acceso a internet, mayor libertad de movimiento para los visitantes extranjeros, fomento de la producción privada de café, tabaco y otros renglones vía arrendamientos de terrenos públicos ociosos, concesión de licencias para operar establecimientos y medios de transporte orientados al turismo, autorización para la compra, venta y posesión de inmuebles, facilidades para viajar a otros países, restauración del impuesto sobre la renta, y algunas otras modificaciones por el estilo.
Pero en cuanto a asuntos como la índole centralizada de la economía, el rol en ella de los militares y otros segmentos de poder, el rechazo de la acumulación individual de riqueza, la exposición de empresas estatales a condiciones de competencia, la introducción de criterios de costo y beneficio en la planificación económica, la liberalización del comercio exterior y la incorporación forzosa del Estado como socio en proyectos de inversión, los cambios han sido mucho más limitados.
Gustavo Volmar
Gustavo Volmar