Posibilidades alternativas
Las más recientes revelaciones acerca de las actuaciones de la constructora Odebrecht han puesto en duda la conducta de varias personas.
A lo largo de su vida profesional, es habitual que los economistas deban evaluar asuntos que involucran intereses contrapuestos. Se observan a veces comportamientos reñidos con la ética profesional, estimulados por la perspectiva de ganancias monetarias. Ésa es, lamentablemente, una posibilidad. Pero sucede también que en el curso de trabajos legítimos se relacionen con empresas o actividades posteriormente cuestionadas, siendo entonces ellos mismos objeto de censura inmerecida. Ésa es otra posibilidad.
Las más recientes revelaciones acerca de las actuaciones de la constructora Odebrecht han puesto en duda la conducta, en diferentes circunstancias, de varias personas. Dos de ellas, Gregory Salcedo y Andy Dauhajre, son experimentados economistas.
Salcedo fue parte por casi diez años de un prestigioso banco internacional, dedicándose luego a exitosas labores de consultoría en aspectos como valoración de activos, estructuración de emisiones, planeación estratégica, financiamiento de proyectos y manejo de riesgos. En cuanto a Dauhajre, proviene de un hogar imbuido de profundas convicciones morales.
Desde sus años como estudiante se distingue por su percepción analítica, disposición para el trabajo y capacidad de organización. En su desempeño profesional se ha destacado por no rehuir temas controversiales. Sus puntos de vista, que defiende con vigor y con los que se puede estar de acuerdo o no, trascienden el ámbito de la economía y le han merecido entusiastas apoyos y encendidos rechazos.
Probablemente por causa del deterioro moral de nuestra sociedad, existe aquí una tangible inclinación a suponer culpabilidades, con los consiguientes perjuicios para las reputaciones de personas y el sosiego de familias. Dado que hay posibilidades alternativas en cuanto a los hechos por los que son cuestionados, debemos escuchar y ponderar con ecuanimidad las versiones sustentadas por los involucrados, antes de llegar a conclusiones al respecto.
Gustavo Volmar