Salidas de compras
Avanzada esa fase, se procura ahora comprar otra cosa, y les llega el turno a las computadoras portátiles para maestros y alumnos
Con frecuencia ocurre que alguien, a quien de repente le llega un dinero que antes no recibía, lo dedique a comprarse cosas, quizás un automóvil, un apartamento, un “home theater” o un paseo en un crucero. La educación dominicana estuvo por años desprovista de los fondos que necesitaba, situación a la que se atribuía el abismal desempeño de nuestros estudiantes. Súbitamente, y por presión ciudadana, se le otorgó en el presupuesto nacional el ya famoso 4% del PIB. Lo primero que se hizo con el dinero fue comprar espacios, vía la construcción y remodelación de planteles escolares. Avanzada esa fase, se procura ahora comprar otra cosa, y les llega el turno a las computadoras portátiles para maestros y alumnos. No unas cuantas, sino cientos de miles, a un costo de miles de millones de pesos.
Tanto las edificaciones como las computadoras, e igual podría decirse de otros posibles elementos como autobuses escolares o la provisión de alimentos a los estudiantes, son componentes de apoyo al proceso educativo. Aunque muy valiosos sin duda, se sabe que por sí solos no garantizan la calidad del servicio educacional ni el nivel del aprendizaje. Los métodos aplicados y la calificación del profesorado constituyen, entre otros, factores muy relevantes para obtener los resultados deseados. Y también incide el entorno del hogar al que los estudiantes regresan después de clases.
Los usos de las computadoras, como instrumentos para calcular, leer, redactar, indagar, comunicarse y buscar informaciones, son maravillosos y expanden de forma asombrosa el universo al alcance de los usuarios. Su productividad y consecuencias dependen, sin embargo, de que su empleo sea guiado correctamente. Y para ello hay que tener maestros conn capacidad de guiar.
Los índices de desempeño educativo mostrarán los resultados. Y a ellos convendría añadir otro, referido al porcentaje de las laptops que a los dos años de uso seguirán funcionando.
Gustavo Volmar
Gustavo Volmar