?Todavía a cien segundos
Es irónico que quienes más ayudaron a la creación de la primera bomba atómica, fueran quienes pusieran en marcha el reloj que da la voz de alarma respecto de la posibilidad de un conflicto nuclear. No es un reloj convencional ni es impulsado por algún dispositivo mecánico o electrónico. Es un concepto figurado, creado en 1947 por científicos que estuvieron involucrados en el Proyecto Manhattan del gobierno estadounidense, cuya misión fue el desarrollo de las bombas atómicas que forzaron la rendición de Japón al final de la Segunda Guerra Mundial. Impactados por el potencial destructivo de su creación, los científicos emularon con la proximidad a la medianoche en el reloj, la fatídica cuenta regresiva previa a la detonación de un artefacto nuclear.
Pero aunque fue originalmente motivado por la amenaza atómica, el reloj mide ahora también la vulnerabilidad frente otros eventos que representan un peligro existencial para la humanidad, muy en especial el cambio climático y sus devastadoras consecuencias.
En enero de cada año, y en ocasiones especiales, el reloj es ajustado según el criterio de un conjunto de especialistas del que a la última cuenta formaban parte trece ganadores del Premio Nobel. En enero del 2018 fue movido a 120 segundos de la medianoche, su punto más cercano desde 1953, permaneció sin cambio en el 2019, pero el día 23 de enero del 2020 fue llevado a sólo 100 segundos, el más cercano en toda la historia. Ese desplazamiento fue causado por la reactivación de la carrera armamentista, el avance de los ataques cibernéticos y la falta de logros efectivos en la lucha contra el calentamiento global, esta última puesta de relieve por el retiro de los EE.UU. del Acuerdo de París.
El 27 de enero de este año, vía Zoom, fue anunciada a nueva posición del reloj, la cual fue mantenida en 100 segundos. Los especialistas señalaron que de no haber sido por el cambio de gobierno en los EE.UU., hubieran movido el reloj aun más cerca de la medianoche.
Gustavo Volmar