Viernes gris
Se discute si estos eventos hacen subir las ventas o sólo las redistribuyen en el tiempo
Traído al país por Office Depot y Plaza Lama, el evento comercial conocido como “viernes negro” ha sido acogido por los consumidores y se ha extendido a muchos otros establecimientos. Las plazas comerciales promocionan las ofertas de sus tiendas, y a los electrodomésticos y equipos electrónicos se han añadido ropa, calzados, vehículos, muebles, perfumes y cualquier otro artículo imaginable.
El calificativo de viernes negro surgió en los EE.UU., pero su origen es debatido. Hay quienes lo vinculan al intenso tráfico en el día después del jueves de Acción de Gracias, pero otros lo atribuyen a que ese día la contabilidad de los negocios pasa de estar en rojo a estar en negro. Dado que aquí los taponamientos de tránsito ocurren todos los días y a todas horas, la versión más aplicable sería la del color de la tinta en los estados financieros, y en ese caso, dado el menor dinamismo de la economía dominicana este año, es razonable esperar más bien un viernes gris que uno negro, pudiendo ese gris ser más o menos oscuro.
Las ofertas en nuestro medio, como es lógico, no tienen la envergadura de las efectuadas en los EE.UU. y otros países. El catálogo de Walmart para el viernes negro de este año, por ejemplo, tiene 32 páginas, 36 el de Target, 50 el de Best Buy y 72 el de JCPenney. Algunas jornadas comienzan en la madrugada del viernes y otras durante la noche del jueves. Y por ahí viene el “lunes cibernético”, apenas tres días después, dedicado a las ventas por internet.
Se discute si estos eventos hacen subir las ventas totales o sólo las redistribuyen en el tiempo, adelantando las que antes se hacían en diciembre, pero se ha comprobado que las redistribuyen entre comercios de un mismo ramo. Aquí algunos establecimientos participan en ellos sin mucho entusiasmo, para evitar que sus competidores les quiten clientes, y otros aprovechan para salir de mercancías que se van quedando obsoletas o que están pasando de moda.
Gustavo Volmar
Gustavo Volmar