×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
columnistas

Vuelta al pasado

De ser un desierto poblado por tribus nómadas, el petróleo ha hecho de Arabia Saudita y otras monarquías emporios de asombrosa riqueza

Esparcidos por el oeste estadounidense, pueblos fantasmas abandonados por sus pobladores al agotarse sus riquezas minerales hacen recordar que los conglomerados humanos requieren de actividades económicas sostenibles. Por un tiempo las personas se resisten a partir y esperan por nuevas ocupaciones, pero poco a poco la realidad se impone y el pueblo se va quedando desierto, y vuelve la comarca en la que están ubicados a las condiciones en que estaba antes de su prosperidad transitoria.

Un proceso similar, sin precedentes por su magnitud, podría ocurrir en otra zona del planeta. De ser un desierto poblado por tribus nómadas, el petróleo ha hecho de Arabia Saudita y otras monarquías del Golfo Pérsico emporios de asombrosa riqueza. Las edificaciones más altas del mundo, portentosos monumentos, modernísimas redes de transporte, centros culturales, museos, inmensas plantas desalinizadoras de agua, islas artificiales, inmigrantes que hacen los trabajos manuales desagradables, todo eso y mucho más donde previamente sólo existía arena, pesca de subsistencia y una escasa vegetación.

Algunos vaticinios apuntan a que luego de agotado el petróleo, la región volverá a ser como antes era. Los sauditas, no obstante, se niegan a que eso suceda, y con ese fin lanzaron su programa Visión 2030, dirigido a liberar al país de su dependencia de las exportaciones de petróleo. Una parte del programa consiste en enormes inversiones en empresas en el extranjero, principalmente en Europa y los EE.UU., pero aunque ellas pueden ser fuente de grandes ingresos en el futuro, es cuestionable que puedan sustentar el estilo de vida de que disfrutan actualmente.

La otra parte del programa, relacionada con la producción, avanza en la privatización parcial del consorcio petrolero estatal con el propósito de reducir el déficit fiscal. Mucho menos se ha logrado, sin embargo, en cuanto a producir bienes y servicios de exportación alternativos.