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Clima bancario adverso

El clima para los negocios no es un asunto meteorológico. Es el conjunto de circunstancias que definen el entorno en que los negocios operan, y puede ser favorable o desfavorable. A diferencia del clima para los bancos en la República Dominicana, cuyos activos y beneficios están aumentando, el que hay para los bancos en Ecuador no es tan placentero. Esta semana se informó que las ganancias netas del sector bancario ecuatoriano bajaron un 21%, desde US$395 millones en el 2011 a US$312 millones en el 2012.

En febrero hay elecciones y el presidente Correa ha ofrecido incrementar su programa de bonos para el desarrollo humano, por el que alrededor de 1.8 millones de personas reciben 35 dólares mensuales. A fin de elevar esa suma a 50 dólares, propuso un impuesto del 3% sobre el ingreso imponible de los bancos y suprimirles la exención que rebajó al 15% su tasa efectiva de tributación.

Correa ha señalado a los bancos como responsables de la crisis inflacionaria y cambiaria del 1999, que hizo perder sus ahorros a muchos depositantes y obligó al país a dejar su moneda nacional y adoptar el dólar. Hay 25 bancos privados, pero los cuatro más grandes concentran el 67% de los ingresos y el 63% de los activos.

Los bancos dominaban varios sectores económicos, pero en el 2011, mediante un referéndum, les fue prohibido incursionar en otras actividades y se les ordenó vender las inversiones que tenían, incluyendo aquellas en compañías de seguros.

También se les ha obligado a eliminar o rebajar los cargos por servicio de cuentas y tarjetas, y las tasas de los préstamos han sido reguladas. Se les ha requerido invertir en valores de deuda pública. Y se modificó la ley para que los deudores puedan saldar sus deudas entregando al banco las casas o vehículos financiados, sin quedar debiendo nada más.

La economía ecuatoriana está creciendo vigorosamente y la popularidad del presidente se estima en un 55%.