Cargas del futuro
En materia de pensiones, la dicotomía entre cargas futuras y presentes no es tan absoluta
Dada a escoger entre dos opciones, es de suponer que una persona seleccionará la que más le conviene. Si de ingresos se trata, en igualdad de condiciones de certeza la persona debería inclinarse por la alternativa que le ofrece más dinero.
Si aplicamos ese criterio a las pensiones, es lógico pensar que el trabajador preferirá el sistema que le asegure el monto más alto. De ahí que poniendo en una balanza los sistemas de reparto y capitalización individual, es probable que el primero sea el más atractivo, si promete de antemano que la pensión equivaldrá a un elevado porcentaje del salario final, o del promedio del último año de labores, y no sujeta esa promesa a contingencias como la tasa de interés o la expectativa de vida, sino que la vincula clara e inequívocamente con la edad o los años trabajados. Eso, por supuesto, si se confía en que el sistema no colapsará y que la pensión está garantizada.
Sabemos, no obstante, que el sistema de reparto traslada hacia el futuro la carga económica de las pensiones. Continuando con la lógica de la conveniencia propia, pudiéramos concluir que la preferencia por ese sistema debe limitarse a quienes están en camino de obtener su pensión. Los que aún no están trabajando, por el contrario, podrían ser partidarios del sistema de capitalización individual, a fin de evitar que les caiga encima el compromiso de pagar las pensiones de los que están laborando.
La realidad, sin embargo, no valida ese supuesto. Se observa que donde la posibilidad existe, aun los futuros trabajadores muestran mayor simpatía por el reparto. La explicación de esta aparente inconsistencia proviene de la expectativa de esos trabajadores de acogerse a ese sistema ellos mismos. Y es reforzada por la percepción de que si las pensiones de sus predecesores son bajas, ellos tendrán que contribuir a su sustento.
Eso implica que en materia de pensiones, la dicotomía entre cargas futuras y presentes no es tan absoluta. De una u otra forma, al futuro llegará una parte del costo.

Gustavo Volmar