×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
versión impresa
Redes Sociales

Luchas precarias

Veinte años después, el fentanilo ha dejado de ser una sustancia exótica para convertirse en una droga ampliamente difundida.

En octubre del año 2002, un comando terrorista checheno tomó por asalto un céntrico teatro en Moscú repleto de personas. Buscaba forzar la retirada del ejército ruso del territorio de su región, cuya independencia anhelaban, pero luego de que uno de los rehenes falleció, el gobierno de Vladimir Putin decidió poner fin a la situación. Y dada la perspectiva de que un combate causaría una gran cantidad de víctimas, decidió utilizar un poderoso gas analgésico a fin de inmovilizar a todos los que estaban dentro del teatro. Desde el punto de vista militar la estrategia fue un éxito, pues la resistencia fue diezmada y sólo hubo escaramuzas aisladas. No obstante, 120 rehenes fallecieron por sobredosis de la droga empleada, identificada más adelante por las autoridades como fentanilo.

Veinte años después, el fentanilo ha dejado de ser una sustancia exótica para convertirse en una droga ampliamente difundida. Siendo un producto sintético, su fabricación es potencialmente ilimitada. Y por su enorme potencia, 100 veces mayor que la de la morfina, la demanda ha aumentado vertiginosamente. Ha sido tal su crecimiento, que hasta el presidente de México, a quien no puede tildarse de conservador ni de ser anti chino, solicitó la intervención del presidente Xi para que detuviera el tráfico ilegal de componentes básicos desde China, el principal productor mundial, hacia México y otras naciones.

Si es que hasta ahora el fentanilo no circula por los barrios de las ciudades dominicanas, es probable que no falte mucho tiempo para que eso suceda, pues la humanidad está perdiendo dos batallas críticas para su supervivencia, y nosotros aquí no somos una excepción. Se está perdiendo la lucha contra las drogas y la lucha por la preservación del medio ambiente. Y eso se debe a que tanto en el tráfico de drogas como en la contaminación, el costo individual percibido por los causantes del daño, es mucho menor que su ganancia efectiva y que el costo colectivo real que provocan.

TEMAS -

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.