Ministro Santos destaca capacidad eléctrica de RD superó supera los 7,600 MW en 2026
Durante un encuentro con Amchamdr resaltó los avances en energía nuclear y la cooperación entre RD-EE.UU.

La Cámara Americana de Comercio (Amchamdr) recibió la visita del ministro de Energía y Minas, Joel Santos, quien afirmó que la capacidad instalada del sistema eléctrico pasó de alrededor de 4,921 megavatios (MW) en 2020 a más de 7,600 MW en 2026, mientras que la demanda máxima superó los 4,300 MW en julio de 2026.
Explicó que el crecimiento de las fuentes renovables representa una oportunidad significativa para el país, pero al mismo tiempo plantea nuevos requerimientos para la operación del sistema eléctrico.
"La incorporación de generación solar y eólica debe complementarse con generación firme, almacenamiento, infraestructura de transmisión y tecnologías capaces de responder continuamente a la demanda, con el objetivo de construir un sistema más confiable, diversificado, resiliente y eficiente", sostuvo.
Santos destacó que la cooperación entre la República Dominicana y los Estados Unidos en esta materia abre oportunidades para la transferencia de conocimientos, la asistencia técnica, la formación de capital humano y el fortalecimiento institucional.
Enfatizó que las aplicaciones de la tecnología nuclear trascienden la generación eléctrica y pueden contribuir al desarrollo de áreas como la salud, la agricultura, el manejo de los recursos hídricos, el monitoreo ambiental, la investigación científica y distintos procesos industriales.
Tecnología nuclear
Santos resaltó el potencial de la medicina nuclear para fortalecer las capacidades nacionales de diagnóstico y tratamiento, así como la necesidad de formar físicos médicos, investigadores, ingenieros y técnicos especializados.
El desarrollo de estas capacidades, señaló, contribuiría además al fortalecimiento del ecosistema científico y tecnológico dominicano.
El ministro también se refirió a los pequeños reactores modulares (Small Modular Reactors, SMR), una tecnología que está ampliando la discusión internacional sobre la energía nuclear debido a su menor escala, flexibilidad, capacidad de generación continua y potencial complementariedad con las fuentes renovables.
Sin embargo, precisó que, para la República Dominicana, se trata actualmente de una tecnología que debe conocerse y evaluarse a largo plazo, y no de una decisión de implementación.
La demanda eléctrica nacional alcanza nuevo récord con 4,195.26 megavatios
Cooperación internacional
Santos aclaró, además, que el acuerdo de cooperación con los Estados Unidos no implica que el país haya decidido construir una planta nuclear, que exista un proyecto aprobado, que se haya seleccionado una tecnología específica o que haya un compromiso de inversión.
Su alcance se orienta, en cambio, a generar conocimiento, impulsar la cooperación técnica y el desarrollo científico, fortalecer las capacidades regulatorias e institucionales y disponer de herramientas que permitan evaluar tecnologías futuras de manera responsable.
Entre los próximos pasos identificados durante la presentación figuran el fortalecimiento del marco institucional y regulatorio, el desarrollo de capacidades para contar con un órgano regulador independiente, la formación de recursos humanos y la profundización de la cooperación con los Estados Unidos, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y otros socios especializados.
El vicepresidente ejecutivo de Amchamdr, William Malamud, señaló: "La conversación sobre tecnología nuclear no se trata únicamente de energía; se trata de preparación país. A medida que estas tecnologías evolucionan, debemos fortalecer nuestro marco legal, nuestras instituciones y nuestro capital humano para garantizar que cualquier desarrollo futuro se realice con rigor técnico, seguridad y responsabilidad".
Dijo que la cooperación con los Estados Unidos brinda a la República Dominicana una valiosa oportunidad para acelerar ese proceso mediante la transferencia de conocimientos, la asistencia técnica, la formación de talento especializado y el fortalecimiento de las capacidades regulatorias e institucionales.
