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Arabia Saudita inicia guerra de precios del petróleo tras colapso de acuerdo con Rusia

El reino elevará la producción del petróleo y ofrecerá grandes descuentos justo en el momento en que el coronavirus comienza a socavar la demanda

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Arabia Saudita inicia guerra de precios del petróleo tras colapso de acuerdo con Rusia
Los analistas creen que la nueva política de Arabia Saudita es abrir de una guerra de precios contra Rusia.

Arabia Saudita ha lanzado una agresiva guerra de precios del petróleo en contra de sus principales rivales después de que Rusia se negó a unirse a los recortes de producción con la OPEP, en una medida que amenaza con inundar el mercado de crudo con suministros justo en el momento en que el brote de coronavirus está comenzando a socavar la demanda.

Arabia Saudita aumentará la producción y ofrecerá su crudo con grandes descuentos para ganar nuevos clientes el próximo mes, según dos personas familiarizadas con la política petrolera del país, lo cual podría provocar que los precios caigan aún más. Los precios del petróleo ya habían caído en un tercio desde enero a cerca de US$45 por barril.

El reino planea bombear más de 10 millones de barriles por día el próximo mes, a la vez anunciando descuentos sin precedentes de casi 20 por ciento en mercados clave, en un aparente intento de castigar a Rusia, mientras exprime a la industria de esquisto de EEUU y otros productores con costos más altos.

La producción eventualmente podría superar 11 millones de barriles por día, muy por encima de los aproximadamente 9 millones presentados en una anterior propuesta de Riad con respecto a reducir su producción.

Durante el fin de semana, el príncipe heredero Mohammed bin Salmán (MBS), el gobernante de facto del país, implementó algunas medidas para consolidar su posición, deteniendo al menos a tres miembros de la familia real que podrían haber representado una amenaza para su acceso al trono.

La caída de los precios del petróleo podría amenazar una nueva agitación en el reino, ya que el plan de MBS para modernizar la economía depende, al menos en parte, de mayores ingresos de energía para financiar la transformación.

Las acciones de Saudi Aramco, la compañía petrolera estatal, cayeron casi 9 por ciento el domingo, por debajo de su precio de cotización bursátil de diciembre. El mercado de valores saudita más amplio se hundió más de 8 por ciento.

La semana pasada, Arabia Saudita había buscado el apoyo de la OPEP y sus aliados fuera del cartel, como Rusia, para implementar un recorte sustancial en la producción para estabilizar el mercado petrolero, que se ha tambaleado a medida que la propagación del coronavirus afecta la economía global y reduce la demanda de crudo.

Pero Rusia torpedeó el plan con la intención de atacar a los productores de esquisto de EEUU, lo cual enfureció al reino y provocó que todos los países eliminaran algunas restricciones a su producción a partir de abril.

Rusia ha acumulado un fondo de riqueza nacional de US$170 mil millones debido al exceso de ingresos petroleros en los últimos años y cree que puede aprovechar esta situación para compensar cualquier guerra de precios a corto plazo, a pesar de que el crudo se desplomó a cerca de su precio de equilibrio de alrededor de US$42 por barril.

Mikhail Leontiev, secretario de prensa de Rosneft, el mayor productor de petróleo de Rusia, dijo que la relación con Arabia Saudita “no tenía sentido”.

“El resultado del acuerdo es que el volumen total de petróleo que se redujo como resultado del acuerdo OPEP+ fue reemplazado por completo en el mercado mundial con el petróleo de esquisto bituminoso estadounidense”, dijo.

Rosneft es propiedad mayoritaria del Estado ruso y está dirigida por uno de los asociados más cercanos y más antiguos del presidente Vladimir Putin.

La última guerra de precios en 2014 trastocó la industria petrolera mundial, impactando negativamente a los productores desde el Mar del Norte hasta Dakota del Norte, obligándolos a adaptarse al final de la era del petróleo de US$100.

Una mayor producción de Arabia Saudita golpearía nuevamente al sector de esquisto de EEUU, cuyo rápido crecimiento en la última década ha convertido a EEUU en el principal productor mundial y ha obligado a sus rivales a restringir la producción en un intento por elevar el precio.

Sin embargo, la industria del esquisto estadounidense ha estado luchando para generar ganancias consistentes y se ha enfrentado a dificultades para obtener acceso a financiación, dejándola vulnerable.

Pero parece que el plan saudita está apuntando su estrategia en contra Rusia en particular.

Arabia Saudita está a punto de anunciar que venderá su crudo al noroeste de Europa, un mercado clave para los barriles rusos, con descuentos de su precio de referencia de más de US$8 por barril en comparación con marzo, según una lista de precios oficial vista por el Financial Times.

También está planeando descontar su crudo en EEUU a alrededor de US$7 por barril en abril en comparación con marzo. También redujo los precios en Asia entre US$4-6 por barril.

Los ajustes mensuales de los precios son normalmente de unos pocos centavos o como máximo de un dólar o dos, lo cual deja pocas dudas sobre lo que el reino espera lograr.

Arabia Saudita mantiene la mayor capacidad de producción disponible a nivel mundial, lo que le permite aumentar su producción más rápidamente que sus rivales.

La medida presionará a los aliados de Arabia Saudita en el Golfo como los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait a reducir sus precios y potencialmente aumentar la producción para seguir siendo competitivos.

Es probable que una guerra de precios sea negativa para todas las partes, pero afectará particularmente a las economías de los productores más débiles dependientes del petróleo como Nigeria y Angola, ya que tienen poco margen para aumentar la producción y menos capacidad de endeudarse para cubrir los déficits presupuestarios.

Los comerciantes y analistas advirtieron que una guerra de precios sin límites podría hacer que los precios del petróleo caigan a US$30 por barril o menos, lo cual se hace eco de la última vez que Arabia Saudita abrió los grifos en 2014.

©The Financial Times Ltd, 2020. Todos los derechos reservados. Este contenido no debe ser copiado, redistribuido o modificado de manera alguna. Diario Libre es el único responsable por la traducción del contenido y The Financial Times Ltd no acepta responsabilidades por la precisión o calidad de la traducción.?

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