Brasil subastará enormes yacimientos de petróleo en aguas profundas

  • ExxonMobil y Shell se encuentran entre los que competirán en esta importante subasta
$!Brasil subastará enormes yacimientos de petróleo en aguas profundas
Diecisiete petroleras de 11 países del mundo disputarán 9 áreas en codiciados campos en aguas profundas.

Las compañías energéticas más grandes del mundo llegarán a Río de Janeiro esta semana para pujar por yacimientos de petróleo en aguas profundas en una importante subasta que podría transformar la industria petrolera de Brasil y catapultar el país a las filas de los productores más grandes del mundo.

ExxonMobil, Shell y CNOOC se encuentran entre las empresas que competirán por la explotación de cuatro yacimientos petrolíferos frente a la costa sureste de Brasil que se estima contienen hasta 15 mil millones de barriles de crudo.

Se espera que la bonanza petrolera le brinde al gobierno brasileño US$25 mil millones en derechos de licencia y decenas de miles de millones más en compensación de producción, lo cual favorecerá al presidente Jair Bolsonaro, quien está tratando de reformar la economía brasileña y fomentar la competencia en sectores como el de la energía.

Para la década de 2030, se prevé que el desarrollo de los yacimientos marinos aumente la producción diaria de petróleo de Brasil de 3 millones a 7 millones de barriles, un aumento que lo convertiría en el cuarto mayor productor del mundo, después de EEUU, Arabia Saudita y Rusia. Brasil es actualmente el noveno productor a nivel mundial.

La subasta de esta semana, que se espera sea la mayor ronda de licitación petrolera de la historia, se produce en un momento en que las grandes compañías petroleras cuestionan la viabilidad de los proyectos en un mundo que está cambiando hacia formas de energía más limpias. Bajo la presión de los accionistas, la industria ahora tiene que considerar cuidadosamente si debe asumir grandes proyectos de explotación.

También se produce en medio de una recesión más amplia para la industria en América Latina. El grupo estatal mexicano Pemex informó la semana pasada su cuarta pérdida trimestral consecutiva pues las ventas cayeron un 20 % y la deuda alcanzó más de US$100 mil millones. Brasil también está intentando aumentar su propia producción de gas natural para reducir su dependencia de Bolivia.

Venezuela, poseedora de las mayores reservas de petróleo del mundo, ha quedado devastada tras años de mala gestión económica por parte del gobierno socialista de Nicolás Maduro. La producción de petróleo del país ha caído a una cifra entre los 640,000 y 750,000 barriles por día (bpd), por debajo de un nivel máximo de más de 3 millones bpd a principios de este siglo, según la OPEP.

Según la demanda de subastas anteriores, los funcionarios estiman que los yacimientos marinos en Buzios, Itapu, Sepia y Atapu podrían generar más de 400,000 empleos en Brasil. La subasta comenzará el miércoles cuando 17 grupos de energía presenten sus ofertas en sobres cerrados en un evento público en Río.

Las bonificaciones por suscripción que las compañías tendrán que pagarle a Brasilia se fijan en los 68.2 mil millones de reales (US$17 mil millones), 22.9 mil millones de reales (US$5.7 mil millones), 13.7 mil millones de reales (US$3.4 mil millones) y 1.772 mil millones de reales (US$331 millones), respectivamente.

Jason Gammel, de la firma de analistas Jefferies, dijo que las grandes bonificaciones iniciales y la posible compensación para Petrobras, el grupo petrolero estatal mayoritario de Brasil, significaban que había “un enorme costo de entrada que podría hacer reflexionar incluso al mejor postor”.

Sin embargo, los grupos energéticos competirán para ofrecerle el mayor “crudo lucro” al gobierno de Brasil. Las ofertas mínimas varían del 18 al 27 por ciento del crudo lucro según el yacimiento. Se espera que el resultado de las subastas se anuncie inmediatamente.

“Transformaremos este capital físico y fósil en capital humano. En 20, 30, 40 años, transformaremos toda esta riqueza inexplotada en capital humano, en salud y educación para los trabajadores brasileños”, dijo Paulo Guedes, ministro de finanzas de Brasil.

Además del dinero que recaudaría el gobierno brasileño, se ha dicho que la subasta es una señal de que la nación latinoamericana proteccionista tiene la intención de abrir su industria energética a participantes extranjeros en un momento en que México ha detenido el otorgamiento de concesiones de yacimientos de petróleo a grupos internacionales y depende de que Pemex, la empresa estatal, aumente su producción.

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20191107 https://www.diariolibre.com

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