FINANCIAL TIMES
| 17 SEP 2017, 12:00 AM

Cómo Warren Buffett perjudicó al capitalismo estadounidense


Warren Buffett, inversionista.
Warren Buffett, inversionista.
20170917 https://www.diariolibre.com

Para el inversionista, el negocio ideal es aquel que no requiere capital pero que, aun así, crece.

Cuando era joven, yo admiraba a Warren Buffett, el mayor inversionista de todos los tiempos, más que a nadie. Sus logros son sobresalientes. El mercado es un oponente implacable, pero aquí tenemos a un hombre que le ganó la partida año tras año, amasando US$75 mil millones con nada más que sabiduría y encanto. Había una pureza moral en su modestia, en su ética y en su tranquilo apego al hogar en Omaha, Nebraska. ¿Qué jugador de fútbol, político o pensador pudiera comparársele?

A sus 87 años de edad, el Sr. Buffett ejerce una enorme influencia sobre los negocios y las finanzas de EEUU, por lo general positiva. Él impulsó a las compañías a contabilizar las opciones sobre acciones, advirtió del peligro en los derivados y le enseñó al público a invertir a largo plazo en fondos indexados de bajo costo.

Pero por mucho que admires al hombre, su influencia tiene un lado oscuro ya que el propósito del ‘buffettismo’, celebrado en infinidad de libros de inversión, es evitar la competencia y minimizar las inversiones de capital en la economía real.

Un torrente de recientes estudios muestra cómo esas fuerzas — la disminución de la competencia, el aumento de los beneficios y una menor cantidad de inversión — exactamente perjudican a EEUU. Los economistas Jan de Loecker y Jan Eeckhout muestran un aumento de los márgenes corporativos, una medida vinculada a los márgenes de ganancia, del 18 por ciento en 1980 al 67 por ciento en la actualidad. En un artículo presentado en la Institución Brookings la semana pasada, Germán Gutiérrez y Thomas Philippon muestran cómo la inversión ha caído en relación con la rentabilidad. El Sr. Buffett no causó estas tendencias. Sin embargo, ellas han sido fundamentales en la generación de su fortuna. Cuando se celebra al Sr. Buffett, también se celebran estas tendencias.

El Sr. Buffett es completamente honesto acerca de su deseo de reducir la competencia. Él simplemente se refiere a ella con una expresión popular: “ampliar el foso”. Tal y como lo indicó en 2007: “No quiero un negocio que sea fácil para los competidores. Quiero un negocio con un foso a su alrededor con un castillo muy valioso en el medio”.

Él les dice a los gerentes de Berkshire Hathaway que amplíen sus fosos cada año. Por lo tanto, la ‘definición Buffett’ de lo que significa una buena gestión es clara. Si tienes competidores efectivos, estás haciéndolo mal.

Al igual que con muchos aspectos de su carrera, el Sr. Buffett solía actuar de manera más visible. Un ejemplo es la compra en 1977 del Buffalo Evening News. Él compró este periódico por US$32.5 millones, un múltiplo alto de su utilidad de operación valorada en US$1.7 millones, posteriormente lanzando una edición dominical y forzando al Buffalo Courier Express, su competencia, a cerrar sus puertas. Para 1986, el Buffalo News, con su nuevo nombre, era un monopolio local que ganaba US$35 millones antes de impuestos. En aquel entonces, era la inversión individual más grande del Sr. Buffett.

Su concepto de un foso está vinculado a sus puntos de vista sobre la inversión de capital: la belleza de uno es que no necesitas el otro. Una de sus compras más celebradas es la de See’s Candies, una compañía que adquirió por US$25 millones en 1972. Cada año, el Sr. Buffett aumentaba los precios. Tan fuerte era su marca que, a pesar de que las ventas habían crecido poco, las ganancias crecieron poderosamente, con una muy escasa necesidad de inversión de capital. “El negocio ideal es aquel que no requiere capital y que, sin embargo, crece”, dijo el año pasado.

Su declaración es incuestionablemente cierta para un inversionista. Para una economía, produce el patrón anterior: una baja inversión en relación con mayores ganancias. Una línea atribuida al socio, Charlie Munger, en la biografía del Sr. Buffett, ‘The Snowball’ (La bola de nieve), escrita por Alice Schroeder es reveladora: “Munger siempre había bromeado con Buffett de que su técnica de gestión era sacar todo el dinero de una compañía y elevar los precios”. Esa línea lo resume.

Si el Sr. Buffett, en su brillantez, hubiera encontrado algunas compañías realmente inusuales y las hubiera comprado a bajo precio, no habría ningún problema. Pero los seguidores están aplicando sus métodos en toda la economía.

En la actualidad, el Sr. Buffett tiene dos maneras principales de poner su dinero a trabajar. Por un lado, él está finalmente invirtiendo en activos físicos, aunque sólo en industrias reguladas como la electricidad y los ferrocarriles, donde los retornos están en gran medida garantizados. Por otro lado, él está trabajando con la firma brasileña de capital privado 3G Capital mientras que drásticamente reduce los costos y aumenta los márgenes en Burger King y en la empresa de alimentos Kraft Heinz.

Kraft ahora obtiene un 23 por ciento de margen operativo y una enorme rentabilidad sobre el capital tangible. En un mercado competitivo, esos altos márgenes deberían ofrecerles a los rivales la oportunidad de invertir y de adueñarse de la participación en el mercado. En cambio, los competidores de Kraft como Unilever y Nestlé se encuentran bajo la presión de sus propietarios — una mezcla de fondos indexados y de activistas similares al Sr. Buffett — para que igualen esos altos márgenes. Si los rivales también hacen recortes, en lugar de invertir y de competir, Kraft puede recortar aún más. Una especie de equilibrio ‘a la Buffett’ está tomando fuerza.

Para ser claro, ésta no es la única razón de la disminución de la inversión y de mayores ganancias en EEUU. Tampoco existe una solución simple. Una mejor aplicación de la legislación antimonopolio ayudaría, pero las recientes propuestas para una renovación completa de la política de competencia no están bien fundadas. Aunque la investigación que vincula la falta de competencia a la propiedad cruzada por parte de fondos institucionales es interesante, no captura la realidad de los operadores de capital privado como 3G.

Nosotros podemos decidir a quién admirar. El Sr. Buffett es brillante en invertir en beneficios monopolizadores, pero él no lanza compañías ni apuesta en nuevas ideas. EEUU está lleno de empresarios que sí lo hacen. Elon Musk está invirtiendo en dos sectores tremendamente riesgosos y competitivos: en el de los automóviles y en el del espacio. Incluso los muy criticados hermanos Koch construyeron la mayor parte de su fortuna en inversiones en la economía real. Celebremos ese tipo de negocio. Es el tipo que EEUU necesita.

Por Robin Harding (c) 2017 The Financial Times Ltd. All rights reserved.

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