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Armas nucleares
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El largo y caliente verano iraní de Obama

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El largo y caliente verano iraní de Obama
El presidente estadounidense, Barack Obama, habla durante un acto en la Casa Blanca, en Washington (EE.UU.). (EFE/MICHAEL REYNOLDS)

Un rechazo del trato por parte de EEUU le daría luz verde a Irán para revivir su agenda nuclear. Hace seis años, la gran reforma doméstica de Barack Obama casi se vino abajo en llamas durante una serie de protestas en agosto. Fue acusado de tratar de preparar paneles de muerte para las personas mayores. Esta vez es su importante acuerdo en política exterior el que está siendo atacado – aunque los alegatos no han cambiado.

El acuerdo nuclear iraní aparentemente va a crear un panel de la muerte específicamente para Israel. La diferencia en 2015 es que el Sr. Obama ya se encuentra en tratos con legisladores. Su legado, y el futuro del Medio Oriente, están basados en que el acuerdo sobreviva el voto del mes entrante en el Capitolio.

Las protestas más ruidosas tendrán lugar el jueves cuando los 10 candidatos republicanos más populares aparezcan en Fox News para su primer debate presidencial. Entre ellos estará Mike Huckabee, el ex gobernador de Arkansas, quien cree que el acuerdo “pondría a los israelitas en las puertas del horno”. Ted Cruz, el senador de Texas, dice: “Cientos de miles de millones [sic] de dólares llegarán a Irán y los utilizarán para financiar terroristas islámicos que asesinarán a estadounidenses”. Donald Trump dice que el Sr. Obama ha sido “atracado”. Sólo Jeb Bush se ha arriesgado a modular. Ha sido ridiculizado por decir que los republicanos deberían ser más “maduros y considerados” al respecto. Sin embargo, también él dice que el acuerdo debe ser rechazado.

¿Sobrevivirá la matanza? Eso depende del propio partido del Sr. Obama. Todos los republicanos se oponen al trato, algunos apocalípticamente. Hasta los antiguos aislacionistas, como Rand Paul, quien también aparecerá en el podio de Fox, están siguiendo una línea dura contra la república islámica. Al igual que con Obamacare, el acuerdo con Irán dependerá únicamente en los votos demócratas en el Capitolio. Muchos están vacilantes. Para salvar el acuerdo, el Sr. Obama debe usar su poder de veto para anular una prácticamente total mayoría en contra. Necesitará un tercio de cualquiera de las cámaras para mantener su veto. Eso significa ya sea 34 de los 46 senadores demócratas ó 145 de los 188 congresistas demócratas.

Básicamente será cuestión de quién tiene más peso con los demócratas indecisos, él o Benjamin Netanyahu, el primer ministro de Israel. El primero entre ellos es Chuck Schumer, el senador de Nueva York y probablemente el siguiente líder de los demócratas en el senado. El Sr. Netanyahu ha dicho que la supervivencia de Israel como nación está en riesgo. De hecho, es la propia seguridad de su puesto como líder del país lo que está en juego. El Sr. Netanyahu estará trabajando tan duro como el Sr. Obama en sus llamadas telefónicas.

Es fácil olvidar que la legislatura estadounidense debe estar evaluando qué es lo mejor para EEUU. Sin embargo, la tarea real del Sr. Obama es persuadir a sus compañeros demócratas que esto será bueno para la seguridad de Israel. En papel, esto debería ser sencillo. Aunque no lo ha declarado, Israel tiene cerca de 80 proyectiles nucleares. También tiene capacidad de ataque triple – proyectiles que se pueden lanzar desde aire, tierra o mar. Los oponentes del acuerdo dicen que se desencadenará una carrera armamentista en el Medio Oriente. Por los siguientes 15 años, al menos, el acuerdo del Sr. Obama con Irán solidificaría el estatus de Israel como el único estado con armas nucleares en el Medio Oriente.

Los aliados del Sr. Netanyahu dicen que el acuerdo descongelará US$150 mil millones para que Irán los pueda gastar en terrorismo. Esto es absurdo en varios niveles. Primero, el Tesoro de EEUU dice que sólo US$55 mil millones en fondos serán repatriados. Mucho quedará congelado bajo sanciones que no tienen relación con el programa nuclear de Irán.

Segundo, Irán de por sí gasta lo que quiere en sus agentes regionales: al contrario de las armas nucleares, el terrorismo es un negocio barato. Con al menos US$3 mil millones en ayuda militar de EEUU al año – y más prometido por el Sr. Obama – Israel tiene más que suficiente capacidad para seguir derrotando a Hezbollah y Hamas en el campo de batalla.

Tercero, Irán tiene un trabajo atrasado de infraestructura de aproximadamente US$500 mil millones, de los cuales hasta US$200 mil millones se necesitan para restaurar su industria petrolera. El gobierno de Irán fue electo bajo la promesa de restaurar el crecimiento económico. Perderán el gobierno si desperdician estas entradas en aventuras en el extranjero.

¿Es posible que un rechazo del Congreso lleve a un mejor acuerdo? Ésta es la frase más usada por los críticos. Esto es una fantasía. Más que traer a Irán de regreso a la mesa, el rechazo unilateral estadounidense de un acuerdo ya negociado, sólo ahuyentará a sus socios. Países como China, Rusia e India han indicado que restablecerán tratos comerciales con Irán independientemente de lo que defina el congreso. Hasta los tres de Europa – Reino Unido, Francia y Alemania – probablemente sigan adelante. De hecho, un rechazo de EEUU daría a la línea dura de Irán la luz verde para revivir su agenda nuclear. En vez de esperar una década o más, Teherán podría desarrollar un proyectil nuclear en meses, según los datos del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Los hechos, como dicen, son tercos. Pero las percepciones importan aún más. Es posible que el Sr. Obama pueda obtener suficiente apoyo para mantener su acuerdo. Pero va a estar muy competido. Ya sea él o el Sr. Netanyahu terminará el verano con una victoria.

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