Inicio del bonoluz no resuelve problemas del sector eléctrico
Recursos programa son mínimos con relación a deuda sector

SD. Al parecer, el programa Bonoluz tendrá problemas para arrancar en diciembre debido a que por la caída de las recaudaciones, que podría cerrar con déficit de RD$21 mil millones, no hay dinero para regularizar a más de 1.6 millones de hogares que no tienen medidores, incluidos los 500 mil usuarios que pertenecen al desaparecido Programa de Reducción de Apagones (PRA).
Sin embargo, el principal problema del sector eléctrico no lo resuelve el Bonoluz, aunque sí alivia la situación, pues los recursos para su implementación son menores que la deuda del Gobierno con el sector eléctrico.
Sólo una cantidad mínima de estas familias cuentan con la tarjeta Solidaridad, mientras las carteras de las distribuidoras están en números rojos, pese al aumento de las cobranzas de los últimos meses.
Tan sólo la deuda de EdeEste con los generadores supera los US$314 millones, pese a que ya la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) hizo un abono a los generadores de US$100 millones. Por ejemplo, de alrededor de 600 mil clientes que tiene EdeEste, sólo 300 mil pagan la luz.
Los otros 300 mil eran del PRA, y de esa cifra alrededor de 100 mil son beneficiarios de la tarjeta Solidaridad, por lo que habría que dar contratos a 200 mil, y no hay ni recursos ni medidores para resolver el problema.
Explicación
Si se aplicara el subsidio del Bonoluz a 800 mil familias, habría otras 800 mil que no estarían regularizadas ni con contadores ni subvenciones que se la robarían porque el Gobierno no tiene mecanismos ni recursos para regularizar su situación.
De acuerdo a técnicos del sector, el Gobierno sabe que el consumo de los pobres y muy pobres no es la causa de los enormes problemas del sector eléctrico y sus largos apagones.
Si en realidad hay 800 mil familias que tienen la tarjeta Solidaridad y a cada una se le entrega RD$150 al mes, por el programa Bonoluz la transferencia mensual sería de RD$120 millones y si se aplicara a los 1.6 millones que no tienen medidor, el subsidio sería de US$80 millones al año.
Es decir, en un año, la transferencia sería RD$2,880 millones igual a US$80 millones, lo que es casi nada con relación a los US$1,300 millones que recibieron las empresas eléctricas el año pasado del Gobierno y los US$700 millones proyectados para este año y a los más de US$4,000 millones entregados al sector eléctrico en subsidios en los últimos siete años.
Barril sin fondo
De acuerdo a fuentes, el sector eléctrico es un barril sin fondo, por lo que con o sin Bonoluz, el problema sigue siendo una energía eléctrica cara, escasa y de mala calidad, tal como dice el Fondo Monetario Internacional en su reciente informe. El Bonoluz, que sugirieron los Bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo al gobierno dominicano como forma de enfrentar la crisis eléctrica en el país, debió iniciar en julio con la desaparición del PRA, pero se anunció que su aplicación será en diciembre de este año.
Sin embargo, el principal problema del sector eléctrico no lo resuelve el Bonoluz, aunque sí alivia la situación, pues los recursos para su implementación son menores que la deuda del Gobierno con el sector eléctrico.
Sólo una cantidad mínima de estas familias cuentan con la tarjeta Solidaridad, mientras las carteras de las distribuidoras están en números rojos, pese al aumento de las cobranzas de los últimos meses.
Tan sólo la deuda de EdeEste con los generadores supera los US$314 millones, pese a que ya la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) hizo un abono a los generadores de US$100 millones. Por ejemplo, de alrededor de 600 mil clientes que tiene EdeEste, sólo 300 mil pagan la luz.
Los otros 300 mil eran del PRA, y de esa cifra alrededor de 100 mil son beneficiarios de la tarjeta Solidaridad, por lo que habría que dar contratos a 200 mil, y no hay ni recursos ni medidores para resolver el problema.
Explicación
Si se aplicara el subsidio del Bonoluz a 800 mil familias, habría otras 800 mil que no estarían regularizadas ni con contadores ni subvenciones que se la robarían porque el Gobierno no tiene mecanismos ni recursos para regularizar su situación.
De acuerdo a técnicos del sector, el Gobierno sabe que el consumo de los pobres y muy pobres no es la causa de los enormes problemas del sector eléctrico y sus largos apagones.
Si en realidad hay 800 mil familias que tienen la tarjeta Solidaridad y a cada una se le entrega RD$150 al mes, por el programa Bonoluz la transferencia mensual sería de RD$120 millones y si se aplicara a los 1.6 millones que no tienen medidor, el subsidio sería de US$80 millones al año.
Es decir, en un año, la transferencia sería RD$2,880 millones igual a US$80 millones, lo que es casi nada con relación a los US$1,300 millones que recibieron las empresas eléctricas el año pasado del Gobierno y los US$700 millones proyectados para este año y a los más de US$4,000 millones entregados al sector eléctrico en subsidios en los últimos siete años.
Barril sin fondo
De acuerdo a fuentes, el sector eléctrico es un barril sin fondo, por lo que con o sin Bonoluz, el problema sigue siendo una energía eléctrica cara, escasa y de mala calidad, tal como dice el Fondo Monetario Internacional en su reciente informe. El Bonoluz, que sugirieron los Bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo al gobierno dominicano como forma de enfrentar la crisis eléctrica en el país, debió iniciar en julio con la desaparición del PRA, pero se anunció que su aplicación será en diciembre de este año.
Diario Libre
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