Lo que sale del lavado

Incluye contenido de The Economist

Intenso interrogatorio a HSBC. Un informe encontró transacciones que involucraban a Irán violando así las leyes de transparencia de los Estados Unidos. 

Banqueros de los jefes de las drogas, de Irán, de los talibanes, de un terrorista sirio, de Cuba, Sudán, Corea del Norte y Hamas - esa fue la acusación que enfrentaban los ejecutivos de HSBC cuando se convirtieron en el último grupo de financieros llamados a comparecer en Washington, D.C., para ser públicamente avergonzados. El 17 de julio fue divulgado por el Subcomité Permanente de Investigación del Senado un informe mordaz de 335 páginas después de una investigación de un año.

Dijo el Senador Carl Levin, quien preside el comité, "la cultura de cumplimiento del HSBC ha sido fuertemente contaminada durante mucho tiempo". Alega que el HSBC utilizó su banco en los Estados Unidos como una entrada al sistema financiero del dinero ilícito, y amenazó con solicitar la revocación de la licencia del banco.

Arrepentimiento fue la primera respuesta. "La historia de cumplimiento de HSBC", dijo Irene Dorner la jefa del banco estadounidense de HSBC, "como se muestra hoy, es inaceptable". David Bagley, quien dirigía el cumplimiento en el banco, empleó su testimonio para anunciar que renunciaba.

El nuevo director legal es Stuart Levey, anteriormente era el subsecretario del Tesoro para la lucha contra el financiamiento del terrorismo y sanciones. Levey dijo que su empleo es una parte de una reorganización amplia bajo el nuevo director ejecutivo del banco, Stuart Gulliver. Incluye la centralización de información para permitir la exposición de clientes sospechosos y transacciones que operaciones individuales de países eran anteriormente ocultadas unos de otros.

El banco está también aumentando su presupuesto para el cumplimiento de las leyes anti lavado en los Estados Unidos a $244 millones este año, un aumento de nueve veces desde el 2009. El informe describe la lucha constante por obtener recursos del departamento de cumplimiento intentando en vano monitorear un vasto y creciente número de transacciones y regulaciones ante los esfuerzos de los ejecutivos de disminuir costos.

Una empleada que presionó para obtener más recursos para abordar problemas difíciles fue despedida por sus esfuerzos. Otro, citado como incompetente en el 2009 por el regulador primario del banco, la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), fue promovido.

Los problemas de cumplimiento de HSBC eran apenas un secreto interno. Fueron señalados en numerosas ocasiones por los reguladores pero el banco fue solo sancionado levemente a cambio de las promesas de mejorar. Los senadores Levin y Tom Coburn, los dos miembros de mayor jerarquía del comité, acusaron al OCC de actuar como un ineficiente "perro faldero" de la industria. El Departamento de Justicia está haciendo una investigación paralela, y se espera una multa grande, relativamente hablando (ver Libre Intercambio).

El informe fue especialmente cáustico en dos áreas. La primera fueron 25,000 transacciones por un valor de $16 mil millones, que subrepticiamente involucraban a Irán, a pesar de que los marcadores de identificación habían sido borrados, violando así las leyes de transparencia de los Estados Unidos. Las operaciones mexicanas del banco fueron también citadas, con miles de millones de dólares de tráfico de drogas que supuestamente fueron transportados en efectivo por el banco a través de su negocio de transferencia de dinero a granel (desde entonces suspendido).

En el pasado no tan distante, los bancos típicamente tenían relaciones con otros bancos "corresponsales" que solo necesitaban tener licencia. Recientemente, se ha solicitado ser más cuidadosos, especialmente en países de alto riesgo. Dijo el Senador Levin que las operaciones en los Estados Unidos del HSBC debieron haber tomado medidas adicionales, tratando a sus propias afiliadas en regiones de alto riesgo como hubiesen tratado a cualesquiera otros bancos de alto riesgo. El senador señaló que el banco continuaba operando en jurisdicciones con leyes de secreto; preguntó si se podían ignorar esas limitaciones para satisfacer las demandas de transparencia estadounidenses.

Este conflicto toca una de las mayores amenazas para el HSBC. Las fallas administrativas pueden ser corregidas, pero su mayor activo -su red mundial y relaciones a través de las fronteras- lo expone a conflictos legales, en la medida que la política salpica la actividad comercial. Dorner señaló que HSBC recientemente había concluido 326 relaciones de bancos corresponsales y 14,000 cuentas de clientes debido a que no satisfacían los estándares. Eso podría ayudar a apaciguar a los críticos. Sin embargo existe el riesgo de que el nuevo énfasis en el cumplimiento someta a los clientes legítimos a una monstruosa burocracia.

Si el HSBC logra superar sus problemas actuales, tiene oportunidades extraordinarias. La investigación de un año fue citada por el senado como un caso de prueba. Hay abundantes pruebas de otros bancos globales que tienen problemas similares. El crear un sistema de cumplimiento que pueda satisfacer la regulación no será barato ni sencillo. Las compañías en países pobres encontrarán que sus costos de transacciones rutinarias se elevarán drásticamente. Pero los pocos bancos que tengan la escala y los recursos para operar en ese entorno tendrán un nicho de negocios para ellos solos.

© 2012 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com

20120816 http://www.diariolibre.com

+ Leídas