Los recortes de zapatero
Las reducciones presupuestarias en España. El presidente del gobierno español adopta de mala gana la austeridad fiscal

En cuanto a un giro político de 180 grados se refiere, el de José Luis Rodríguez Zapatero el 12 de mayo fue espectacular. El presidente del gobierno socialista español anunció recortes de gastos en el orden de €15 mil millones (US$18 mil millones) en los próximos dos años. Descartó su visión de un estado de seguridad social en expansión. Y con esto puede haber desaparecido el futuro político de Rodríguez Zapatero. Mientras describía los cortes en los pagos de los servidores públicos, los programas sociales y las pensiones, el Zapatero tenía la apariencia de un hombre que ha visto "la escritura en la pared". Sin embargo su muerte política tomará tiempo. Las próximas elecciones no tendrán lugar hasta el 2012, y una oposición displicente no parece probable que derribe su gobierno de minoría. Dirigirá la cosa pública por casi dos años más.
El fraccionamiento del presupuesto es una medida a corto plazo que no ayuda al crecimiento. El déficit presupuestario de cerca del 10% del PIB ya no es cíclico; parte se ha convertido en estructural. Dice Pablo Vázquez, de la Fundación para Estudios de Economía Aplicada, que los recortes presupuestarios de Zapatero no librarán a España de la crisis. Es más urgente llevar a cabo las reformas del mercado laboral y de las pensiones.
Zapatero es hábil en parecer sincero, pero su record es de una dolorosa lentitud en producir resultados. Sólo un empujón de los mercados, de la Unión Europea o, en esta ocasión, del estadounidense Barack Obama, lo pueden obligar a actuar en contra de sus instintos de izquierda. Su plan del 12 de mayo incluye una disminución de 5% del salario de los servidores públicos y el congelamiento de las pensiones el próximo año, pero también desea impuestos más altos para los ricos. Él ha aclarado que el poco popular congelamiento de las pensiones en el 2011 no afectará el pago de jubilación mínima afectado por la inflación de este año si excede de un 1%. Los recortes fueron bienvenidos por otros líderes de la Eurozona ansiosos por evitar una crisis de deuda en España. La economía española, que representa el 12% de la Eurozona, es cuatro veces más grande que la de Grecia. Es genuinamente demasiado grande para fracasar.
El rígido mercado laboral español debe ser reformado para disminuir el desempleo del 20% y para ayudar a los que trabajan con contratos temporeros. Se están llevando a cabo negociaciones con los sindicatos y los empleadores. Zapatero dijo esta semana que el trabajo concluirá en corto tiempo. Sin embargo las reformas laborales han sido prometidas antes. La reforma del sistema de jubilación, para incluir la jubilación tardía propuesta por Zapatero hace cuatro meses, se ha quedado rezagada. Él no muestra deseos de forzar las reformas sin el consentimiento de los sindicatos. Hará lo que tenga que hacer pero siempre será el mínimo y sin entusiasmo, dice José Luis Álvarez, de la escuela de negocios ESADE.
El estilo presidencial de gobierno de Zapatero es un problema. En la medida que los ministros pierden poder, no queda nadie para leerle la ley anti tumultos de la economía. Fue necesario no sólo la intervención de Obama sino muchas reuniones en altas horas de la noche de la Unión Europea para hacerle entender que España enfrentaba un hoyo fiscal. Es probable que se necesite más presión para mantenerlo en el carril. La mayoría de los españoles aceptarán los recortes debido a que les gusta la Unión Europea y el euro. Sin embargo una austeridad prolongada afectará el apoyo de la izquierda a Zapatero. Los sindicatos están planeando hacer huelgas a pesar aunque tengan más posibilidades con Zapatero que con el derechista Partido Popular (PP).
Antes de los recortes, los socialistas de Zapatero estaban a sólo 1.5 puntos detrás del PP en las encuestas. Después, el liderazgo del PP subió a nueve puntos. El líder del PP, Mariano Rajoy, criticó el congelamiento de las pensiones. Esto podría ser un intento cínico para obtener votos. Pero las sugerencias de recortes alternativos hechas por el PP podrían ser útiles si Zapatero tiene que continuar recortando. Estos incluyen disminución de los ministerios y la eliminación de acuerdos de patronazgo político con los nacionalistas vascos.
Los ataques del PP contrastan con los social demócratas de centro derecha de Portugal, quienes han apoyado firmemente la disminución de gastos y el incremento de los impuestos propuestos por el primer ministro socialista, José Sócrates. Y los social demócratas todavía están a la cabeza en las encuestas.
© 2010 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com
El fraccionamiento del presupuesto es una medida a corto plazo que no ayuda al crecimiento. El déficit presupuestario de cerca del 10% del PIB ya no es cíclico; parte se ha convertido en estructural. Dice Pablo Vázquez, de la Fundación para Estudios de Economía Aplicada, que los recortes presupuestarios de Zapatero no librarán a España de la crisis. Es más urgente llevar a cabo las reformas del mercado laboral y de las pensiones.
Zapatero es hábil en parecer sincero, pero su record es de una dolorosa lentitud en producir resultados. Sólo un empujón de los mercados, de la Unión Europea o, en esta ocasión, del estadounidense Barack Obama, lo pueden obligar a actuar en contra de sus instintos de izquierda. Su plan del 12 de mayo incluye una disminución de 5% del salario de los servidores públicos y el congelamiento de las pensiones el próximo año, pero también desea impuestos más altos para los ricos. Él ha aclarado que el poco popular congelamiento de las pensiones en el 2011 no afectará el pago de jubilación mínima afectado por la inflación de este año si excede de un 1%. Los recortes fueron bienvenidos por otros líderes de la Eurozona ansiosos por evitar una crisis de deuda en España. La economía española, que representa el 12% de la Eurozona, es cuatro veces más grande que la de Grecia. Es genuinamente demasiado grande para fracasar.
El rígido mercado laboral español debe ser reformado para disminuir el desempleo del 20% y para ayudar a los que trabajan con contratos temporeros. Se están llevando a cabo negociaciones con los sindicatos y los empleadores. Zapatero dijo esta semana que el trabajo concluirá en corto tiempo. Sin embargo las reformas laborales han sido prometidas antes. La reforma del sistema de jubilación, para incluir la jubilación tardía propuesta por Zapatero hace cuatro meses, se ha quedado rezagada. Él no muestra deseos de forzar las reformas sin el consentimiento de los sindicatos. Hará lo que tenga que hacer pero siempre será el mínimo y sin entusiasmo, dice José Luis Álvarez, de la escuela de negocios ESADE.
El estilo presidencial de gobierno de Zapatero es un problema. En la medida que los ministros pierden poder, no queda nadie para leerle la ley anti tumultos de la economía. Fue necesario no sólo la intervención de Obama sino muchas reuniones en altas horas de la noche de la Unión Europea para hacerle entender que España enfrentaba un hoyo fiscal. Es probable que se necesite más presión para mantenerlo en el carril. La mayoría de los españoles aceptarán los recortes debido a que les gusta la Unión Europea y el euro. Sin embargo una austeridad prolongada afectará el apoyo de la izquierda a Zapatero. Los sindicatos están planeando hacer huelgas a pesar aunque tengan más posibilidades con Zapatero que con el derechista Partido Popular (PP).
Antes de los recortes, los socialistas de Zapatero estaban a sólo 1.5 puntos detrás del PP en las encuestas. Después, el liderazgo del PP subió a nueve puntos. El líder del PP, Mariano Rajoy, criticó el congelamiento de las pensiones. Esto podría ser un intento cínico para obtener votos. Pero las sugerencias de recortes alternativos hechas por el PP podrían ser útiles si Zapatero tiene que continuar recortando. Estos incluyen disminución de los ministerios y la eliminación de acuerdos de patronazgo político con los nacionalistas vascos.
Los ataques del PP contrastan con los social demócratas de centro derecha de Portugal, quienes han apoyado firmemente la disminución de gastos y el incremento de los impuestos propuestos por el primer ministro socialista, José Sócrates. Y los social demócratas todavía están a la cabeza en las encuestas.
Su plan del 12 de mayo incluye una disminución
de 5% del salario de los servidores públicos
y el congelamiento de las pensiones el próximo año,
pero también desea impuestos más altos
para los ricos.
de 5% del salario de los servidores públicos
y el congelamiento de las pensiones el próximo año,
pero también desea impuestos más altos
para los ricos.
© 2010 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved. De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com
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