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Tiempos difíciles, empresas magras

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Tiempos difíciles, empresas magras
Un aumento de las contrataciones en diciembre hizo que el desempleo descendiera a su nivel más bajo en casi tres años, en un impulso de fin de año a la economía en Estados Unidos. AP

Negocios estadounidenses. ¿Por cuánto tiempo más pueden los Estados Unidos continuar incrementando la productividad?

Todo el mundo se queja de que los Estados Unidos corporativos están renuentes a emplear trabajadores adicionales. Mucha menos atención se ha prestado a la otra cara de la moneda de la recuperación sin empleo: la extraordinaria mejoría en la productividad estadounidense. ¿Por cuánto tiempo puede esto continuar? "Yo no veo el límite", dice William Hickey, el jefe de Sealed Air, un fabricante de empaques. ¿Tiene él razón en estar tan optimista?

Las empresas estadounidenses fueron lentas en reaccionar ante la recesión al principio del siglo, y pagaron el precio. Aprendieron la lección. Cuando la economía se desplomó en el 2008, hicieron ajustes mucho más rápidamente. Hubo poca disminución de la productividad del trabajo que usualmente acompaña a una recesión, y esto no fue solo un efecto aislado de "promedio de bateo" (en el cual la productividad promedio sube porque se despide a los peores empleados). Por el contrario, fue un incremento de la productividad que ha continuado como un desafío a las predicciones de los expertos de que los trabajadores solo se podían exprimir durante un corto tiempo.

Después de decaer en la primera mitad del año, la productividad de la fuerza laboral estadounidense (producción por hora) fue 2.3% más alta en el tercer trimestre del 2011 de lo que fue en ese período el año anterior. Este fue el crecimiento más rápido en 18 meses. La productividad de la manufactura en ese trimestre se incrementó en 2.9% comparada con el año anterior. El crecimiento de la productividad de los Estados Unidos ha sido más robusto que la mayoría de otros países ricos - un logro que muchos atribuyen a su mercado laboral flexible y a una cultura de trabajo.

Sin embargo algunos analistas consideran que la productividad se estancará pronto. Los trabajadores fuertemente presionados están empezando a sentirse malhumorados: encuestas de trabajadores reportan niveles récord de descontento en el trabajo. Muchas empresas han estado "sometiéndolas a privaciones para ver cómo pueden sobrevivir con una estructura de costos más baja", dice Carsten Stendevad de Citigroup, un banco. A menos que la economía se recupere, predice él que la productividad será más lenta en el 2012. (Admite, sin embargo, que él erróneamente predijo que lo mismo ocurriría en el 2011.)

Dos cosas podrían mantener la productividad subiendo. Primero, los trabajadores están aterrorizados de perder sus empleos. Esto facilita persuadirles para que trabajen horas extras o asuman nuevas tareas. Aun en las empresas sindicalizadas hay reportes de una mayor flexibilidad. Los trabajadores se están quedando por más tiempo en su trabajo en lugar de amarrar la chiva, por ejemplo, poniéndose en fila temprano para ponchar el reloj tan pronto como termine su turno.

Segundo, los tiempos difíciles están obligando a las empresas a exprimir sus cerebros para hacerse más eficientes. Por ejemplo, Sealed Air ha realizado numerosos ajustes para incrementar la producción, tales como mejorar una máquina que fabrica almohadillas absorbentes para las bandejas de carnes de manera que su producción aumentó de 400 unidades por hora hace tres años a 550 - con el mismo número de trabajadores.

La disposición de las empresas para invertir en estos mejoramientos ha variado enormemente. Algunos prefieren acumular su efectivo o comprar sus propias acciones antes que gastarlo en maquinaria más eficiente o en tecnología de la información. Sin embargo, hay señales de que las compañías industriales líderes están empezando a incrementar su gasto de capital, dice Jeff Sprague de Vertical Research Partners, una entidad de investigación. Especialmente, ha notado que las empresas están invirtiendo en "descongestionamiento" que, como su nombre sugiere, significa remover los taponamientos en los procesos de producción, en ocasiones agregando otra línea de producción.

Hay importantes ganancias que se pueden lograr al usar más automatización, dice Hickey, agregando que a pesar de que se preocupa sobre rendimientos decrecientes, "todavía no hemos chocado con esa pared". Los negocios de servicios también están obteniendo mejoras en su eficiencia de las nuevas tecnologías. Hertz le permite a sus clientes alquilar vehículos en kioscos automatizados, al igual que las líneas aéreas lo han hecho durante algún tiempo que le permiten a los pasajeros hacer su chequeo sin hablar con nadie. Las empresas de comidas rápidas como McDonald´s y Starbucks, están innovando continuamente con sus productos y servicios.

En resumen, la recesión ha obligado a las compañías estadounidenses a hacerse más musculares. Esto debe ayudarles a prosperar cuando los buenos tiempos regresen. También debería darles cierta ventaja sobre sus rivales extranjeros. Pero todas estas ventajas son temporales. Como señala Hickey, una fábrica que Sealed Air abrió en México se esperaba que no sería tan productiva como la de los Estados Unidos, pero en un período de cuatro años se puso a la par.

Un aumento de las contrataciones en diciembre hizo que el desempleo descendiera a su nivel más bajo en casi tres años, en un impulso de fin de año a la economía en Estados Unidos.

© 2011 The Economist Newspaper Limited. All rights reserved.

De The Economist, traducido por Diario Libre y publicado bajo licencia. El artículo original en inglés puede ser encontrado en www.economist.com