El 52.5 % de los capitaleños hace turismo local una vez al mes o menos
La falta de tiempo y de dinero limita la recreación a quienes viven en la ciudad
Ir a la playa es la actividad más popular indistintamente de la edad

Su patrimonio histórico y cultural como ciudad primada de América, su desarrollo de metrópoli y su acceso a playas hacen que Santo Domingo cuente con una amplia oferta turística que se suma a sus bondades como capital y centro económico de la República Dominicana.
Este atractivo es valorado y muy reconocido por sus residentes, quienes intentan aprovechar la oferta turística de la ciudad, a pesar de que la mayoría no la disfruta tanto como quisiera: si bien los capitaleños consideran el turismo como un factor clave de bienestar urbano y el 85.4 % lo recomendaría como destino a visitantes extranjeros, el 52.5 % de ellos participa en actividades turísticas una vez al mes o con menor frecuencia.
Así lo señala el estudio "Turismo local Santo Domingo. percepción comunitaria, oportunidades y sostenibilidad", presentado ayer por el Centro de Estudios de Turismo y Desarrollo Local (Cetdel), en colaboración con Quantum Analytics y la Universidad Iberoamericana (Unibe).
El análisis busca evaluar la interacción entre esta actividad, la estructura socioeconómica local y la sostenibilidad ambiental en la capital dominicana.
Basado en encuestas presenciales a una muestra de 280 residentes de distintas edades en Santo Domingo de manera presencial en enero pasado, el 55.0 % de los capitaleños alega que la falta de tiempo es la principal barrera que les impide asistir a actividades turísticas o de recreación en la ciudad, seguido de la falta de recursos económicos (40.4 %).
También alegaron otros factores, como la inseguridad ciudadana (7.9 %) o la falta de información sobre las opciones que ofrece la ciudad (6.8 %). Esto muestra que las condiciones laborales y la capacidad de gasto "son las principales determinantes del acceso al ocio urbano".
En efecto, solo el 8.6 % aseguró salir a recrearse varias veces a la semana, mientras que el 15.7 % indicó salir al menos una vez a la semana.
¿Hacia dónde salen?
Ir a la playa se considera la actividad más popular entre los capitaleños indistintamente de la edad, pero la preferencia es mayor con el tiempo.
Mientras que el 42.7 % de los jóvenes entre 18 y 28 años se decanta por esta opción, la tendencia es mayor entre los adultos de 29 a 39 años y llega al 52.7 % en los mayores de 40 años.
El 16.8 % prefiere salir a comer o beber, con una mayor preferencia entre los jóvenes adultos y adultos (sumando en conjunto 39.8 %), el 16.4 % visita algún lugar en el interior de la capital (con más tendencia entre los adultos de 29 a 39 años), el 14.3 % busca un balneario de río (una actividad que disfrutan todos los grupos en general), mientras que el 13.2 % asiste a actividades comunitarias y religiosas.
El estudio señala como relevante el hecho de que el 16.8 % de los encuestados declaró "otras" formas de recrearse, que incluyen actividades domésticas, familiares o de introspección. "Este dato sugiere que, pese a la oferta urbana, una parte de la población aún canaliza su ocio hacia espacios privados o comunitarios no formalizados", explica.
Visto por los lugares específicos que visitan, los capitaleños concurren mucho:
- La Zona Colonial (55.4 %)
- El Malecón de Santo Domingo (45.7 %)
- El Faro a Colón (26.8 %)
- El Acuario Nacional (24.6 %)
- Parque Mirador Sur (22.1 %)
- Jardín Botánico (20.0 %)
- Otros (17.1 %)
- Ninguno (8.9 %)
¿Cómo impactaría el turismo local a la comunidad?
El 18.2 % de los encuestados coincide en que educar a los residentes sobre buenas prácticas ambientales y garantizar que los empleos que genera el turismo en la ciudad sean aprovechados por personas de la comunidad como dos aspectos que mejorarían el impacto del turismo local a los residentes de Santo Domingo.
De igual manera, consideraron oportunas otras acciones, como reforzar la vigilancia contra actividades turísticas que dañen el entorno y regular el crecimiento urbanístico y hotelero para evitar la sobreexplotación del territorio.


Irmgard De la Cruz