Juana, Pepe y Lupita en la recta final a la libertad

Fueron colocadas en sus colas las correas donde irán los rastreadores

El jueves 13 de febrero el Dr. James Powell entraba al agua con una correa especial en sus manos. Lupita, la más pequeña de los manatíes en rehabilitación en Bayahíbe, era guiada hacia la orilla por personal del Acuario Nacional y Fundemar, mientras el viceministro de Costeros y Marinos del Ministerio de Medio Ambiente, José Ramón Reyes, observaba detenidamente la operación.

El Dr. Powell es el director ejecutivo de Clearwater Marine Aquarium de los Estados Unidos, quien durante más de 40 años ha trabajado para conservar los manatíes y otras especies en peligro de extinción en todo el mundo a través de la ciencia y la educación. Con un enfoque integrado para desbloquear soluciones para problemas de conservación, sus esfuerzos han dado como resultado áreas costeras protegidas en Florida, África Occidental, América Central y Cuba.

Powell lleva en sus manos una correa que sostendrá el rastreador que será colocado en cada uno de los manatíes antes de ser liberados a la vida silvestre.

El reconocido conservacionista explica que los rastreadores de última generación irán sujetos a una correa que el animal arrastra sujetado de la base de la cola. El dispositivo se activa automáticamente cuando el manatí sale a respirar, enviando pulsos a un satélite con su geoposición. Esto servirá para monitorear los movimientos de cada manatí en tiempo real, además de enviar una señal de radio, para ser ubicados con una antena receptora portátil hasta unos 5 kilómetros de distancia en aguas abiertas. Estas correas poseen un mecanismo de seguridad, por si el animal quedara enganchado en rocas y otros objetos en el fondo marino, se desprendería fácilmente dejando libre al animal.

James se toma un tiempo para explicar a todo el personal técnico del Acuario Nacional, Fundemar y Medio Ambiente, cómo se colocan las correas y receptores, funcionamiento y cómo dar seguimiento a cada animal cuando sean puestos en libertad, mientras responde preguntas de todo el equipo a cargo de los animales.

James explica a Diario Libre que ha encontrado a los animales en excelentes condiciones físicas para su liberación y valora el gran esfuerzo que se ha hecho en la República Dominicana con estos tres individuos. Uno de los grandes éxitos del programa ha sido lograr que los animales basen su dieta en 100% de alimento marino, lo que se ha logrado desde hace unas semanas.

A los pocos minutos de entrar en el encierro que contiene a Juana, Pepe y Lupita, el Dr. Powell, con la ayuda de Rachel Plekaniec, de Fundemar y Karina Hierro, del Acuario Nacional, logran colocar rápidamente la correa en la cola de Lupita, mientras los demás técnicos preparan a Pepe y Juana.

Pepe y Juana deciden no colaborar con los especialistas y se tornan esquivos ante múltiples intentos de colocar las correas, fue necesario desalojar la bahía y esperar unas horas a que los animales bajaran su estrés y colocarles las correas, lo que se logró con éxito.

Los rastreadores y la logística fueron obtenidos gracias a los fondos donados por la Embajada de Alemania en República Dominicana.

El peligro de los botes

El pasado febrero se instalaron boyas de señalización marina (amarillas) y marcaje de punto de buceo (naranja), con el fin de brindar una mayor seguridad a los visitantes del área, resguardar a los manatíes que viven en la zona, además de proteger los arrecifes coralinos de los posibles daños por anclaje, esto a cargo de Fundemar.

Estos trabajos fueron realizados en coordinación con la Armada, el Ministerio de Medio Ambiente y el Clúster Turístico de La Romana, con el apoyo de SENPA, Auxiliares Navales y U.R.S.A. sin embargo son decenas de embarcaciones las que no están respetando la medida, navegando muy por encima de los 12 nudos permitidos dentro del perímetro de las boyas.

Diario Libre pudo constatar las infracciones, incluso se recibieron insultos desde una embarcación al notar que eran fotografiados, navegando a alta velocidad muy cerca de la costa y puntos de buceo activos en ese momento, aunque más de un 60% de las embarcaciones observadas están respetando la distancia demarcada por las boyas.

Rita Sellares, directora de Fundamar, aclara que gran parte de los capitanes de barco están respetando las medidas para proteger a la fauna marina y los buzos recreativos, pero unos cuantos siguen sin acatar las medidas, sin que se apliquen sanciones reales.

Por su lado el viceministro de Costeros y Marinos, José Ramón Reyes, quien pudo constatar las infracciones, lamentó que estos capitanes no acaten la reglamentación y llamó a las autoridad responsable, la Armada Dominicana y Cluster Turístico, a hacerla cumplir. “Se están burlando en nuestra cara los infractores”, lamentó el funcionario.

A su vez, el viceministro se sintió satisfecho con el trabajo realizado con Juana, Pepe y Lupita, quienes ya se encuentran en la recta final de su regreso a la vida en libertad, que será en las próximas semanas.

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