Desposeídos

El difícil confinamiento de los habitantes de menos recursos durante el coronavirus.

TEXTO Y FOTOS: Juan Miguel Peña

Sin recursos para almacenar alimentos o comodidades para aguantar la cuarentena, millones de dominicanos que hasta ahora vivían del día a día escuchan con lejanía ese “Quédate en casa” que diversas personalidades y celebridades les mandan desde sus lujosos apartamentos a través de las redes sociales.

Algunos, los de más baja educación, siguen sin entender la crisis económica y social que la pandemia del COVID-19 puede provocar de no contrarrestarse efectivamente. Se centran en su vida más inmediata, la del barrio. Y ven en el toque de queda y el cierre comercial otra inconveniencia más de un gobierno desapegado que no les llegó a prestar atención. Otros, con algo más de sabiduría, respetan los decretos dictados. Y se toman con filosofía el gran dilema al que tarde o temprano creen que tendrán que hacer frente: morir de pobreza o de enfermedad.

Un niño duerme en su habitación durante las primeras horas del toque de queda.
Un niño duerme en su habitación durante las primeras horas del toque de queda.
Vecinos de Los palmares, Sabana Perdida, durante el confinamiento.
Vecinos de Los palmares, Sabana Perdida, durante el confinamiento.
Julio César Félix y Karen Villar de Félix junto a sus cinco hijos.
Julio César Félix y Karen Villar de Félix junto a sus cinco hijos.
La familia Maurice frente a la puerta de su casa.
La familia Maurice frente a la puerta de su casa.

“Ahora mismo no estamos trabajando ninguno. Anoche fue que ‘vinién’ y repartieron una cosita. Una fundita con arroz, aceite, una fundita de tomate...

Ésto (señalando una botella de ron) es pa botar el golpe. Porque si no, uno se vuelve loco, si se pone darle vueltas a la vida”

Un ama de casa utiliza las horas del confinamiento para lavar.
Un ama de casa utiliza las horas del confinamiento para lavar.
Una joven sobrelleva las horas muertas del confinamiento merendando frente al televisor.
Una joven sobrelleva las horas muertas del confinamiento merendando frente al televisor.
Juan, un padre residente en el Oriente 1, besa a su hijo durante el toque de queda.
Juan, un padre residente en el Oriente 1, besa a su hijo durante el toque de queda.

“De la escuela de los niños me han llegado como tres raciones que dan semanal. Yo tengo ese negocio de vender ropa, pero no quiero arriesgarme a seguir vendiendo. A poner en riesgo a mi casa y mis hijos. En estos días fue que cogí como 1500 pesos prestados y fui y compré algunas cositas. La familia mía completa no está trabajando”

Una joven de nacionalidad haitiana lee la Biblia desde su cama.
Una joven de nacionalidad haitiana lee la Biblia desde su cama.
Unos jóvenes volando chichigua en el techo de su residencia.
Unos jóvenes volando chichigua en el techo de su residencia.

“La estamos pasando en familia, pero no es fácil la situación. A mi me suspendieron desde que inició la cuarentena. Tengo la tarjeta solidaridad, pero es muy difícil. Como la gente está yendo a los supermercados, uno no encuentra nada. Entonces uno no trae lo que realmente necesita. Tienes que traer lo que haya para que no pierdas ese bono... Aquí somos vecinos. Entonces si uno consigue algo por ahí, le pasa un chin a una... y así.”

Escarli de Jesús, residente en el sector Las Caobas. Desempleada y con cuatro hijos.
Escarli de Jesús, residente en el sector Las Caobas. Desempleada y con cuatro hijos.
Dulce María Frome, residente en el sector de Herrera, junto a la comida recibida por el Plan de Asistencia Social de la Presidencia.
Dulce María Frome, residente en el sector de Herrera, junto a la comida recibida por el Plan de Asistencia Social de la Presidencia.
Familia del sector Los Ríos se entretiene jugando a las cartas durante el toque de queda.
Familia del sector Los Ríos se entretiene jugando a las cartas durante el toque de queda. ( )

“Gracias a dios, aquí no ha sonado. Tratamos de cuidarnos, lejos del otro, con esta vaina puesta (refiriéndose a una mascarilla de tela), una pastilla, que nos trae el pastor de allí, y nos la bebemos... Pero de aquí yo no salgo para ningún lado. Voy a un colmado a comprar café, para colar aquí... a comprar cigarrillos... Pero de aquí yo no salgo”

César Florentino Cabral del sector Los Ríos.
César Florentino Cabral del sector Los Ríos.
Una madre viendo una película junto a su hija momentos antes del toque de queda.
Una madre viendo una película junto a su hija momentos antes del toque de queda.
Una mujer ora contra el coronavirus en el salón de su casa.
Una mujer ora contra el coronavirus en el salón de su casa.
Jorge Félix camina junto a su mujer embarazada.
Jorge Félix camina junto a su mujer embarazada.
Padre e hijo conversan durante el confinamiento.
Padre e hijo conversan durante el confinamiento.
Un hombre del barrio Oriente 1, en el Bonito, San Isidro, utiliza parte de un brasier a modo de mascarilla.
Un hombre del barrio Oriente 1, en el Bonito, San Isidro, utiliza parte de un brasier a modo de mascarilla.

“Nos dijeron que nos quedáramos en casa, pero por aquí no están pasando los camiones que reparten la comida. He ido al Plan Social cinco veces y no nos recibieron. La comunidad aquí no aguanta más, y está a punto de salir para la calle para que alguien nos escuche”

Carolina Rodríguez frente a su casa en el barrio Oriente 1.
Carolina Rodríguez frente a su casa en el barrio Oriente 1.
$!Dos vecinos residentes en el Oriente 1 pescan durante las horas del toque de queda en una pequeña laguna.
Dos vecinos residentes en el Oriente 1 pescan durante las horas del toque de queda en una pequeña laguna.

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