¡No más puntos negros! Deshazte de ellos con estas mascarillas caseras
Si luego de que pase la cuarentena quieres retomar tu rutina luciendo una piel más sana y tersa, es momento de darle una chequeada a lo que tienes en tu despensa y de que lo uses en beneficio de tu cutis

Utilizar mucho maquillaje y no retirarlo correctamente, no cumplir con una limpieza de cutis regular y estar expuesto a contaminantes externos, son algunas de las causas principales que ocasionan esas pequeñas marcas oscuras que salen en la cara, conocidas como puntos negros.
Estas molestosas manchitas pueden llegar a ser todo un dolor de cabeza, pues luego de haber salido, no importa qué tan bien laves tu cara o intentes maquillarte para ocultarlas, simplemente parecen ser como una maldición de la que no puedes deshacerte tan fácilmente.
Sigue estos consejos para evitar tener puntos negros
Aunque para poder librarte de los puntos negros lo más recomendable es acudir a un centro de estética para obtener una limpieza profunda, también debes saber que hay otras alternativas súper efectivas, y lo mejor de todo, económicas.
Si luego de que pase la cuarentena quieres retomar tu rutina habitual luciendo una piel más sana y tersa, es momento de darle una chequeada a los elementos que tienes en tu despensa y de que te animes a usarlos en beneficio de tu cutis, preparando estas mascarillas caseras.

Azúcar morena y miel. En un recipiente, mezcla bien dos cucharadas de miel con una cucharada de azúcar, preferiblemente morena. Aplica sobre tu rostro realizando masajes circulares leves, enfatizando en las zonas en las que tengas puntos negros. Deja actuar sobre tu cara por unos 10 minutos y retira con agua fresca.
Bicarbonato y limón. Para esta necesitarás una cucharada de bicarbonato y el jugo de un limón. Combina los ingredientes hasta que quede una pasta homogénea y aplícala con movimientos circulares sobre tu cara sin hacer demasiada presión. Deja reposar por al menos cinco minutos.
Claras de huevo. Bate en un recipiente dos claras de huevo. Corta tiras de papel de cocina y coloca una sobre la zona que quieres tratar. Con un pincel, ve colocando la mezcla de clara de huevo sobre el papel, a modo de que quede bien pegado a tu cara. Cuando se seque por completo habrás obtenido algo similar a banditas adhesivas, por lo que al retirar, todas las impurezas quedarán en el papel.

Avena. En una licuadora, vierte una taza de avena entera y media taza de agua filtrada a temperatura ambiente. Disuelve hasta obtener una mezcla de consistencia espesa. Aplica sobre tu cara, déjalo secar y reposar por 10 minutos.
Gelatina y leche. Pon a calentar a fuego lento una cucharada de leche. Luego de que esté caliente agrégale una cucharada de gelatina sin sabor y vuelve a calentar. Aplica la mascarilla sobre tu rostro con ayuda de algodón, cubriendo especialmente las zonas afectadas. Luego de que haya secado por completo, retira con cuidado y enjuaga.
Un dato importante es que, sin importar la mascarilla que vayas a utilizar, es fundamental que laves tu cara antes de aplicarla. Si lo haces con agua tibia mucho mejor, ya que esta ayuda a abrir los poros, facilitando la extracción de los puntos negros.

Laura Ortiz Güichardo