Colesterol HDL, un desafío nutricional

$!Colesterol HDL, un desafío nutricional
Realizar ejercicio ayuda a aumentar los niveles de colesterol HDL.

El pasado 29 de septiembre se conmemoró el Día mundial del Corazón, una estrategia en busca de la concientización del impacto de la enfermedad cardiovascular como una pandemia creciente que representa una de las principales causas de mortalidad.

A pesar de comunicarlo de forma repetitiva, sigue siendo la hipertensión arterial, la obesidad y la alteración en el perfil de lípidos (colesterol y triglicéridos) algunos de los principales motivos de consulta diariamente.

Hoy nos enfocamos en el colesterol HDL, popularmente conocido como el colesterol bueno. Pero, ¿por qué es llamado colesterol “bueno”?

Cuando hablamos de HDL y LDL, nos referimos a lipoproteínas (partículas formadas por un lípido (grasa) y una proteína), las cuales viajan a través del torrente sanguíneo con funciones diversas. La principal función del colesterol HDL es la de transportar las partículas de colesterol LDL al hígado y de ahí ser metabolizadas. Es probable que al realizar pruebas de sangre, una alteración en el perfil de colesterol enfoque al médico a reducir el colesterol LDL (en ingles, Low Density Lipoprotein) por su relación con la enfermedad cardiovascular. Sin embargo, el colesterol HDL (en inglés, High Density Lipoprotein) tiene un lugar importante en recientes investigaciones científicas, pues niveles elevados se relacionan con prevención de enfermedad cardiovascular, justificándose este rol en su participación antiinflamatoria, en la formación de vasos sanguíneos y control de glicemia (azúcar en sangre). Nicholls, 2019.

El colesterol HDL es también considerado como un predictor de la enfermedad cardiovascular, siendo parte de las variables en las fórmulas que estratifican el riesgo. A pesar de todos estos atributos, sigue siendo controversial si enfocarnos en lograr un colesterol HDL alto podría representar un factor protector, como parte de las estrategias de prevención.

Se ha propuesto que los niveles óptimos de colesterol HDL para el hombre y la mujer son por encima de 40 mg/dl y 50 mg/dl respectivamente.

¿Cuáles son las principales causas de un colesterol HDL bajo?

• Sedentarismo.

• Uso del cigarrillo o cigarro

• Genética

• Dieta baja en grasas poli y monoinsaturadas (baja en pescados, aceite de oliva, aguacate, nueces y semillas ricas en omega 3)

• Sobrepeso u obesidad

• Diabetes no controlada

No existe un patrón dietético específico, pero la dieta mediterránea propone influir en optimizar esos rangos por los componentes nutricionales que la caracterizan.

¿Mientras más elevado el colesterol HDL, mejor? Es posible. Debemos continuar investigando sobre la relación entre colesterol HDL y enfermedad cardiovascular para definir claramente esta postura, pero sin dudas, trabajar arduamente en reducir los factores de riesgo, utilizando el ejercicio físico regular como la herramienta más significativa, nos coloca en una posición de ventaja ante la gran pandemia que afecta nuestro corazón.

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